
El tardígrado, el animal que no puede morir
Ningún método de extinción funciona con este ser de un milímetro: calor extremo, frío absoluto, radiación letal o el vacío del espacio exterior. El tardígrado simplemente entra en criptobiosis y espera.

Ningún método de extinción funciona con este ser de un milímetro: calor extremo, frío absoluto, radiación letal o el vacío del espacio exterior. El tardígrado simplemente entra en criptobiosis y espera.
Un acertijo de 1991 de la revista Games te deja en una isla donde unos siempre mienten y otros nunca. Hablan dos de tres vecinos. ¿Quién dice la verdad?

Un metaanálisis británico concluye que la vitamina D2 de algunos suplementos reduce en sangre la D3, la que fabrica la piel con el sol. Aún se desconoce el porqué y qué efecto tiene en la salud.

Un poema del estadounidense David McCord cuenta cómo un rey se quedó sin su vino favorito por culpa de un manojo de llaves. Es un drama de palacio y, a la vez, un trabalenguas de primera.

Un artista matemático iraní convirtió África en un fractal de octógonos y un usuario de Wikimedia demostró que Texas tesela el plano. La geometría también sabe hacer chistes.

Junto a una autopista de Wisconsin hay un elefante rosa de tamaño real, con gafas gigantes, que lleva desde los años sesenta atrayendo clientes a una gasolinera. Y aún sigue en su puesto.

Una pregunta del SAT de 1982 sobre dos círculos tenía cinco respuestas posibles y ninguna era la buena. La descubrieron tres estudiantes y hubo que recalcular unas 300.000 notas.

Hay un refrán que dice que nadie es un héroe para su ayuda de cámara. Hegel le dio la vuelta con una réplica que, dos siglos después, todavía escuece.

Un artista anónimo colocó en Bristol una escultura de un chico abatido al que consuela un osito de peluche. Desapareció una temporada y ha vuelto más firme que antes.
Hay números que, leídos en orden, cuentan cuántos ceros, unos y doses contienen. Se llaman autobiográficos, no pasan de diez cifras y caben todos en una servilleta.

Doce voluntarios pasaron siete días a base de agua. Se midieron unas 3.000 proteínas en su sangre y el gran cambio no llegó al principio, sino hacia el tercer día.

Oliver Solberg tenía el título ganado en Cerdeña hasta que, a dos curvas del final, su Toyota se fue a las dunas. Ganó el rally y aun así perdió el campeonato ante Elfyn Evans.