EDICIÓN Nº 052 · Jueves 5 nov 2026
Curiosidades

En Queens hay un museo en el que las obras se siguen pintando mientras lo visitas

Dentro del Creedmoor Psychiatric Center, en Nueva York, el Living Museum es desde 1983 taller, galería y estudio de grabación para artistas que reciben atención psiquiátrica.

Redacción2026-11-05arte · salud mental · Nueva York · museos · Living Museum
Grand Central Pkwy td (2022-01-13) 017 - Creedmoor Psychiatric Center
Foto: Tdorante10 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons · realzada con IA
Glen Oaks Campus td (2020-09-02) 05 - New York City Children's Center Queens Campus
Foto: Tdorante10 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Piensa en un museo normal. Te viene a la cabeza el silencio de biblioteca, el cordón rojo, el vigilante que te mira como si fueras a llevarte un Velázquez en la mochila y la cafetería con el zumo a seis euros. Ahora quítalo todo menos el arte y añade pintura fresca, esculturas a medio hacer, gente trabajando en sus estudios y hasta un estudio de música. Eso, más o menos, es el Living Museum, el «museo vivo» del barrio neoyorquino de Queens.

Está dentro de un edificio del recinto del Creedmoor Psychiatric Center, un centro psiquiátrico, y lo que tiene dentro no lo eligió un comisario en una subasta. Lo hacen allí mismo personas que reciben atención psiquiátrica y que, entre esas paredes, son ante todo artistas.

Un museo en el que las obras todavía se están haciendo

La palabra «museo» suena a cosa acabada, a algo que ya pasó y que se mira con las manos a la espalda. Aquí no es así. Según la descripción de Atlas Obscura, el Living Museum no se parece en nada a un museo convencional: es un espacio creativo en funcionamiento donde los pacientes crean pinturas, esculturas, instalaciones y obras de técnica mixta.

Grand Central Pkwy td (2022-01-13) 018 - Creedmoor Psychiatric Center
Foto: Tdorante10 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Las obras llenan paredes, salas y espacios de exposición. No hay un recorrido numerado del 1 al 47 con audioguía. La sensación se parece más a meterse en el taller de alguien que a pasear por una galería. Y cada artista puede tener su propio estudio y desarrollar su obra junto a los demás, de modo que el sitio funciona también como una pequeña comunidad de creadores que se ven trabajar unos a otros.

Dicho de otra forma: en la mayoría de los museos el artista ya no está. En este, lo normal es que siga por allí, con las manos manchadas de pintura.

Dos fundadores y una idea muy sencilla

El proyecto nació en 1983 de la mano de dos personas con perfiles complementarios: el psicólogo Janos Marton y el artista Bolek Greczynski. La idea de partida era tan sencilla como potente: que las personas en tratamiento psiquiátrico pudieran ser reconocidas por lo que crean, por su talento artístico, y no solo por su diagnóstico.

Creedmore Psych Cen jeh
Foto: Jim.henderson · CC0 · Wikimedia Commons

Parece obvio, pero no lo es tanto. Durante mucho tiempo, el arte hecho en contextos psiquiátricos se ha mirado como una curiosidad clínica o como un ejercicio terapéutico de manualidades. El planteamiento del Living Museum va por otro camino: aquí quien pinta es artista, con su estudio, su obra y su sitio en la exposición.

Cuatro décadas después, el museo sigue en pie, y Atlas Obscura lo describe como un cruce «inusualmente inmersivo» entre arte, comunidad y atención a la salud mental.

Estudios, discos y una tienda con sorpresa

Si lo de pintar y esculpir ya te parecía bastante, hay más. El Living Museum tiene incluso un estudio de música en el que se han grabado álbumes. Esos discos se pueden comprar en la tienda del museo, junto con obras de los propios pacientes.

Queens, Vol. 3, Double Page Plate No. 10; Sub Plan Creedmoor. (Map bounded by Pistol Ave., Rang Park Ave., Muskit Ave.,
Foto: autor no indicado · CC0 · Wikimedia Commons

Así que, a diferencia de la típica tienda de museo, donde te llevas un imán de nevera con un cuadro famoso impreso, aquí lo que compras lo ha hecho alguien que trabaja a unos metros. Con el recuerdo de siempre no pasa: el imán de La noche estrellada no tiene detrás a nadie que lo haya pintado en el piso de arriba.

En resumen, el lugar reúne varias cosas a la vez:

  • Taller: espacio de trabajo para pintura, escultura, instalación y técnica mixta.
  • Estudios individuales: cada artista puede tener el suyo y desarrollar su obra con continuidad.
  • Galería: las obras ocupan paredes, salas y espacios expositivos.
  • Estudio de grabación: con álbumes ya grabados y a la venta.
  • Tienda: discos y obra de los pacientes.

No está mal para un sitio que muchos neoyorquinos ni sabrán que existe, metido en un edificio dentro de un recinto hospitalario de Queens.

Por qué importa

El Living Museum le da la vuelta a lo que esperamos de un museo y a cómo solemos mirar a quien recibe atención psiquiátrica. En lugar de exponer a las personas, expone lo que hacen, y les da estudio, público y hasta una tienda donde su trabajo tiene valor. Lleva más de cuarenta años demostrando que un espacio creativo compartido puede formar parte del cuidado de la salud mental sin dejar de ser un lugar de arte de verdad. Y nos deja una pregunta para el próximo museo con cordón rojo: ¿dónde están los artistas? En Queens, por lo visto, en el estudio de al lado.

FuentesResumen propio de la redacción a partir de las fuentes citadas; no es una traducción.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

Comentarios