Crew-13 llega a la Estación Espacial en 8 horas, récord de EE. UU.
La Crew Dragon de la misión Crew-13 tardó unas ocho horas en llegar de Florida a la Estación Espacial Internacional. Ninguna nave tripulada estadounidense lo había hecho tan rápido.

A veces, en el espacio, todo depende de estar en el sitio justo en el momento justo. Cuatro astronautas lo han comprobado con la misión Crew-13. Despegaron a última hora de la mañana del 1 de octubre de 2026 desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral (Florida), a bordo de una cápsula Dragon de SpaceX lanzada por un cohete Falcon 9. Unas ocho horas después ya estaban acoplados a la Estación Espacial Internacional (EEI). Según informa Phys.org, ninguna nave tripulada estadounidense había hecho antes un viaje tan rápido hasta el laboratorio orbital.
Para hacerse una idea, en 2020 la misión Demo-2, la primera de la Crew Dragon con astronautas, tardó cerca de 19 horas en llegar. Desde entonces lo habitual en estas misiones ha sido pasar bastantes horas en órbita, a menudo más de un día completo, antes del acoplamiento.
Quién viaja a bordo
La tripulación de Crew-13 es internacional y tiene perfiles muy distintos:

- Jessica Watkins (NASA), comandante. Es geóloga y se convierte en la primera mujer negra al mando de una tripulación de la EEI.
- Luke Delaney (NASA), piloto. Es un marine retirado.
- Joshua Kutryk (Agencia Espacial Canadiense), especialista de misión y coronel de la Real Fuerza Aérea Canadiense.
- Serguéi Teteriátnikov (Roscosmos), especialista de misión y antiguo submarinista.
Los cuatro pasarán unos seis meses en órbita. Relevan a la tripulación que llegó a la estación en febrero de 2026. Y no les ha importado nada llevar el número 13, un número con fama de gafe. Lo han adoptado en recuerdo del Apolo 13, la misión que sufrió una avería grave camino de la Luna en 1970 y aun así consiguió volver a casa. Watkins resumió el ánimo del grupo diciendo que eran «cuatro de los humanos con más suerte dentro o fuera del planeta Tierra».
Por qué esta vez ha sido tan rápido
No hay un motor nuevo ni una nave más potente. La clave está en la mecánica orbital. Para llegar a la EEI no basta con subir a unos 400 kilómetros de altura: hay que alcanzar a un objeto que da una vuelta a la Tierra cada hora y media, a unos 28.000 km/h. Al despegar, la nave suele quedar por detrás o por delante de la estación y en una órbita algo distinta. Después tiene que ir corrigiendo su trayectoria con varios encendidos de motor hasta ponerse a su altura. Esa persecución, que los ingenieros llaman fase, es lo que alarga el viaje.

Según la información publicada, el récord se debe a la posición favorable de la estación en el momento del lanzamiento. Si la EEI pasa en el lugar adecuado respecto a la plataforma de despegue, la nave necesita muchas menos vueltas de aproximación y el viaje se acorta mucho.
El récord tiene matices. Es una marca estadounidense. Las naves rusas Soyuz llevan años usando perfiles exprés que las llevan a la estación en solo unas tres horas. Y el viaje rápido no es un nuevo estándar: depende de que coincidan la hora de lanzamiento y la posición de la estación, algo que no siempre ocurre.
Qué cambia (y qué no)
Que el viaje dure ocho horas en vez de un día tiene ventajas prácticas. Los astronautas pasan menos tiempo encerrados en una cápsula del tamaño de una furgoneta, con poco espacio para moverse, comer o dormir. También se acorta el periodo de adaptación más incómodo: muchos astronautas sufren mareos en las primeras horas de ingravidez, y es mejor pasarlas en una estación amplia que en un asiento. Además, los equipos de tierra tienen que vigilar durante menos tiempo una fase delicada de la misión.

Hay que ser prudentes con lo que no sabemos. La fuente no detalla cuántas maniobras se hicieron ni cuál era la marca estadounidense anterior. Tampoco dice si la NASA y SpaceX quieren repetir este perfil de forma habitual. Lo que sí está claro es que la Crew Dragon admite aproximaciones más cortas cuando la geometría orbital lo permite.
Por qué importa
La EEI lleva más de dos décadas con tripulación permanente, y la logística de ida y vuelta es parte fundamental de su funcionamiento. Cada hora que se ahorra en el viaje mejora el bienestar de la tripulación y simplifica las operaciones. Además, aporta experiencia para las próximas estaciones comerciales y para misiones más lejanas, donde llegar rápido y con precisión será todavía más importante. Este resumen es una elaboración propia de la redacción a partir de la información publicada por Phys.org; no es una traducción del original.
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