EDICIÓN Nº 019 · Sábado 3 oct 2026
Curiosidades

Valencia, la ciudad que ocupa el tercer puesto a ambos lados del Atlántico

Dos Valencias a 7.000 kilómetros, y las dos son la tercera ciudad de su país. Repasamos esta y otras casualidades con palabras y números que parecen preparadas a propósito.

Redacción2026-10-03Valencia · anagramas · números curiosos · geografía · matemáticas
Overview of Oropesa del Mar, Valencia Region, Spain
Foto: Frettie · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons · realzada con IA
Show Your Stripes change in temperature graphic for Valencia, Venezuela with bars with labels
Foto: Professor Ed Hawkins · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Hay casualidades que parecen un guion. Una de ellas viene de Futility Closet, un rincón de internet especializado en rarezas, y dice así: Valencia es la tercera ciudad más poblada de España y también la tercera de Venezuela. Llevan el mismo nombre, ocupan el mismo puesto y entre una y otra hay un océano de por medio. Si las ciudades tuvieran grupo de WhatsApp, ese sería el de las medallas de bronce.

No es una leyenda urbana. En España, la clasificación por habitantes la encabezan Madrid y Barcelona, y Valencia va justo detrás, con unos 800.000 vecinos en el municipio. En Venezuela, por delante están Caracas y Maracaibo, y el tercer escalón lo ocupa Valencia, capital del estado de Carabobo. Mismo nombre, mismo puesto. Las dos podrían montar un club de «casi, pero no».

El nombre viajó con los conquistadores

Tanta coincidencia tiene parte de explicación. La Valencia venezolana se fundó en el siglo XVI y se bautizó, como tantas ciudades americanas, con un nombre traído de la península. El continente está lleno de Córdobas, Guadalajaras, Toledos y Méridas, así que no sorprende que el nombre se repita. Lo curioso es que las dos hayan crecido hasta quedar en la misma posición de sus respectivas listas. Eso sí es pura suerte demográfica.

Playa de Levante, Benidorm, España, 2014-07-02, DD 86
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Y no son las únicas. El mapa tiene más Valencias que un catálogo de naranjas:

  • Valencia de Alcántara, en Cáceres, pegada a la frontera con Portugal.
  • Valencia de Don Juan, en León, con castillo incluido.
  • Valencia, una ciudad de la provincia de Bukidnon, en Filipinas.
  • Valencia, una zona residencial de Santa Clarita, en California.

Ninguna de ellas, eso sí, puede presumir de bronce nacional. El podio es cosa de dos.

Palabras que esconden otras palabras

La misma recopilación trae otro regalo para los amantes de los juegos de letras: si cambias de orden las letras de COORDINATES (coordenadas, en inglés), sale DECORATIONS (decoraciones). Once letras, las mismas, y dos significados que no tienen nada que ver. Es lo que se llama un anagrama, y el inglés tiene ejemplos buenísimos.

Vista de Benidorm, España, 2014-07-02, DD 63
Foto: Diego Delso · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

El castellano tampoco se queda corto. Si lees AMOR al revés, te sale ROMA, y eso ha dado para siglos de frases cursis en postales. Con ACUERDO y ECUADOR pasa algo parecido: comparten letras, y uno no sabe si es una coincidencia o un mensaje secreto de los cartógrafos. Los anagramas tienen ese efecto: una vez que empiezas a buscarlos, ya no puedes parar, como con las pipas.

Un número que se describe a sí mismo

Y luego está la joya para quienes disfrutan de las cuentas: el número 32759. Futility Closet lo presenta con esta igualdad:

Show Your Stripes change in temperature graphic for Valencia, Venezuela with bars
Foto: Professor Ed Hawkins · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons
«32759 = (3 – (2 – 7))5 – 9»

Hemos hecho la cuenta y sale. Dentro del paréntesis, 2 menos 7 da −5. Luego, 3 menos −5 da 8. Ocho elevado a cinco son 32.768, y si le quitas 9 te quedan exactamente 32.759. Lo bonito es que los dígitos aparecen en la fórmula en el mismo orden que en el número: 3, 2, 7, 5 y 9. Es como si el número se hubiera hecho un selfi con calculadora.

Estos números tienen nombre entre los aficionados: se les suele llamar «números de Friedman». Son los que se pueden escribir combinando sus propias cifras con operaciones básicas. Hay ejemplos más sencillos, como 25, que es 5 al cuadrado, o 121, que es 11 al cuadrado. Pero pocos tienen el descaro de 32759, que necesita resta, paréntesis, potencia y otra resta para quedar perfecto.

Por qué importa

Ninguna de estas curiosidades va a cambiarte la vida ni a subirte el sueldo, pero sí entrenan algo valioso: fijarte en los patrones. Una ciudad que se repite, unas letras que se recolocan, un número que se describe solo... Detrás de cada una hay historia, lenguaje o matemáticas, y descubrirlas tiene el mismo gustito que encontrar un billete olvidado en el abrigo. Y la próxima vez que alguien quede tercero en algo, ya tienes consuelo: hasta las dos Valencias se conforman con el bronce, y les va estupendamente.

Fuentes
  • Misc — Futility Closet
Resumen propio de la redacción a partir de las fuentes citadas; no es una traducción.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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