Star Wars: Galactic Racer: veteranos de Burnout resucitan las vainas
Fuse Games, estudio fundado por cinco exveteranos de Criterion, debuta con un arcade de carreras roguelite ambientado en Star Wars. Sale el 6 de octubre y la crítica lo recibe muy bien.

Quien jugó a las carreras de vainas a finales de los noventa lleva casi tres décadas esperando algo parecido. Las editoras dejaron que se perdiera el arcade de conducción de toda la vida, el de velocidad absurda y choques espectaculares. Por eso llama la atención Star Wars: Galactic Racer, que sale el 6 de octubre de 2026 en PlayStation 5, Xbox Series y PC (Steam y Epic Games Store) y que ya acumula análisis muy positivos. Uno de ellos es el de Eurogamer.es, que lo define como un fantástico arcade con raíces en sagas desaparecidas hace décadas.
Un estudio de veteranos que sí llegó a la meta
Entre 2020 y 2022 era relativamente fácil conseguir financiación para abrir un estudio. Muchos desarrolladores con experiencia dejaron las grandes compañías para hacer los juegos que querían hacer. Eurogamer recuerda que la expresión «estudio de veteranos» acabó sonando mal: cuando el dinero se acabó, muchos de esos equipos cerraron sin haber publicado nada.

Fuse Games es uno de los que sí lo consiguió. Cinco veteranos de Criterion, el estudio de Burnout, de varios Need for Speed y de parte de Star Wars Battlefront, salieron de Electronic Arts en 2022 y fundaron este equipo independiente en Guildford (Reino Unido). Galactic Racer es su primer juego y lo publica Secret Mode. Según el análisis de Eurogamer, que salga bien demuestra que algunos géneros no desaparecieron por falta de talento, sino porque a las editoras dejaron de interesarles.
Qué tiene de especial: carreras con estructura roguelite
No es solo un juego de vainas. El modo historia te pone en la piel de Shade, un piloto que corre en un circuito clandestino de la galaxia y quiere entrar en una liga para enfrentarse a un campeón con el que tiene cuentas pendientes. Lo interesante es la estructura: la campaña funciona por intentos al estilo roguelite. Si acumulas demasiadas derrotas, quedas eliminado del torneo y empiezas de nuevo, aunque con lo aprendido y con piezas mejores.
Según el análisis de Game Informer, hay cuatro clases de vehículos y cada una se conduce de forma distinta:
- Deslizadores terrestres: los más equilibrados y los más fáciles para empezar.
- Motos deslizadoras: frenan en seco y aceleran a golpes.
- Skim speeders: giran muy cerrado, ideales para curvas complicadas.
- Vainas: rapidísimas, pero imprevisibles y peligrosas.
Entre carrera y carrera se mejoran el postquemador, el derrape o la batería, se montan motores especiales y se añaden habilidades de combate como pulsos de iones. Los choques tienen ese plano de cámara a cámara lenta que cualquiera que haya jugado a Burnout reconocerá enseguida. Las pistas recorren planetas como Jakku o Crait e incluyen variantes en sentido inverso. Además de la campaña hay un modo arcade con contrarreloj, escenarios de seis carreras con vehículos ya configurados y un multijugador por torneos con niveles de experiencia.
Lo que no convence tanto
Ningún análisis lo pone por las nubes sin reservas. Game Informer le da un 8,5 sobre 10 y le reprocha dos cosas. La primera, que algunos eventos de la campaña te obligan a usar vainas, y su manejo tan nervioso puede echar a perder una partida entera. La segunda, que a máxima velocidad los escenarios, muy detallados, a veces no dejan ver bien hacia dónde va la pista. Aun así, las notas que recopila Pure Xbox van del 8 al 10.
Precio y para quién merece la pena
La edición estándar cuesta 59,99 € y la Deluxe, 79,99 €. Esta última añade vehículos exclusivos, eventos de arcade propios y paquetes de decoración. También hay una edición de coleccionista con figura física, que según Gematsu cuesta 159,99 dólares.
Merece la pena sobre todo si echas de menos la conducción arcade pura, si te gustaron Burnout o las antiguas carreras de vainas, o si te atrae la idea de que cada campaña sea distinta. Si buscas simulación o un juego de carreras tranquilo para echar un rato sin presión, la estructura de intentos y los castigos por perder pueden cansarte. Y si no tienes prisa, también es razonable esperar a ver cómo evoluciona el multijugador tras el lanzamiento.
Por qué importa
Galactic Racer demuestra que un equipo pequeño, con experiencia y fuera de una gran editora, puede recuperar un género que la industria daba por muerto. Si se vende bien, será un argumento a favor de que la conducción arcade todavía tiene público. Y también de que los estudios de veteranos que tan mala fama cogieron en los últimos años eran, en el fondo, una buena idea.
- Análisis de Star Wars: Galactic Racer - Esta sí es una buena vaina (de carreras) — Eurogamer.es
- Star Wars: Galactic Racer review: very fast, very dangerous and very good — Game Informer
- Star Wars: Galactic Racer launches October 6 — Gematsu
- Star Wars: Galactic Racer is getting some phenomenal review scores ahead of launch — Pure Xbox
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