The Elder Scrolls: Arena, el estreno desastroso que dio origen a Skyrim
Antes de Skyrim y Oblivion hubo un juego de MS-DOS que llegó tarde, a pocas tiendas y con otro plan de partida. Uno de sus creadores lo llama «un desastre». Hoy es gratis en Steam.

Hoy cuesta imaginar a Bethesda sin dragones, mundos abiertos y cientos de horas de misiones secundarias. Pero hace poco más de tres décadas el estudio era conocido sobre todo por sus juegos deportivos, como Wayne Gretzky Hockey o Gridiron!. Su primer intento de rol a lo grande, The Elder Scrolls: Arena, tuvo un estreno tan complicado que uno de sus diseñadores lo resume sin rodeos. Ted Peterson, que trabajó en Arena y en su secuela, Daggerfall, lo cuenta en un repaso a la historia de la saga publicado por Time Extension y recogido por PC Gamer.
«Fue un desastre en muchos sentidos y, de algún modo, construyó una franquicia de mil millones de dólares», Ted Peterson.
La frase ha vuelto a circular estos días, mientras se sigue esperando The Elder Scrolls VI. Y es un buen momento para recordar que la saga empezó con muy poco a su favor.
Un juego que iba a ser otra cosa
El nombre de Arena no es casual. El proyecto nació como un juego de combates por torneos: el jugador viajaría con su equipo de luchadores de ciudad en ciudad para enfrentarse a otros. Durante el desarrollo, las misiones secundarias fueron ganando peso y el equipo acabó añadiendo cada vez más elementos de rol. Al final, los combates de gladiadores desaparecieron y quedó un enorme juego de rol en primera persona para un solo jugador. Lo único que sobrevivió de la idea original fue el título.

El argumento ya tenía el tono que haría famosa a la saga. El mago imperial Jagar Tharn encierra al emperador Uriel Septim en otra dimensión y ocupa su trono haciéndose pasar por él. El jugador, un prisionero sin nombre (otra seña de identidad que llega hasta Skyrim), tiene que recorrer Tamriel para reunir los fragmentos del Bastón del Caos.
Llegó tarde y a pocas tiendas
El plan era tenerlo en las tiendas para la campaña de Navidad de 1993, pero no llegó a tiempo. La fecha que suele darse es el 25 de marzo de 1994 para MS-DOS, aunque algunos mensajes de Usenet de la época apuntan a que se distribuyó ya en febrero. Fuese cuando fuese, el retraso salió caro: según Peterson, las tiendas habían hecho sus pedidos y empezaron a cancelarlos al ver que Bethesda no cumplía los plazos. Tanto que Arena salió con menos copias que Terminator 2029, otro juego en el que había trabajado él mismo. Algunas crónicas de la época hablan de solo unas 3.000 unidades en la primera tirada.

A eso se sumaba la duda de los distribuidores: ¿qué hacía un estudio de juegos de deportes metido en el rol de fantasía? La respuesta la dieron los jugadores. Peterson explica que fue el boca a boca lo que lo cambió todo: quienes lo probaban lo recomendaban, y el juego fue encontrando su público poco a poco. Sin redes sociales ni campañas de influencers, eso significaba foros, revistas y amigos pasándose el nombre.
Cómo jugarlo hoy y para quién merece la pena
La buena noticia es que no cuesta nada. Bethesda lo liberó como descarga gratuita en 2004, por el décimo aniversario de la saga, y desde abril de 2022 tiene ficha propia en Steam como juego gratuito, junto a Daggerfall. En la tienda de Valve acumula valoraciones mayoritariamente positivas. Funciona sobre una emulación de MS-DOS, así que no hace falta pelearse con la configuración.

Eso sí, conviene saber lo que se va a encontrar:
- Merece la pena para fans de la saga con curiosidad por sus orígenes, aficionados a la historia del videojuego y jugadores de rol clásico acostumbrados a interfaces de los noventa.
- Puede frustrar a quien espere algo parecido a Skyrim: los controles son antiguos, el principio es duro y las mazmorras son laberínticas.
- Precio: gratis en Steam.
Además, jugarlo tiene valor más allá de la nostalgia. Muchas ideas de la saga aparecen aquí por primera vez: un continente entero que explorar, libertad para salirse del camino y un protagonista que empieza siendo un preso cualquiera.
Por qué importa
La historia de Arena recuerda que los grandes nombres del videojuego no siempre empiezan bien. Un estreno con retraso, pocas copias y un estudio sin experiencia en el género dio lugar a una de las sagas de rol más influyentes de la historia. Y fue gracias a los jugadores que lo recomendaron, no a la promoción. Ahora que buena parte de la industria juzga un juego por su primera semana de ventas, conviene recordar que algunos clásicos tardaron en encontrar su sitio. Y como se puede jugar gratis, cualquiera puede comprobar de dónde viene Tamriel.
Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

Comentarios