EDICIÓN Nº 023 · Miércoles 7 oct 2026
Curiosidades

Pinkie, el elefante rosa con gafas que vigila una gasolinera de Wisconsin

Junto a una autopista de Wisconsin hay un elefante rosa de tamaño real, con gafas gigantes, que lleva desde los años sesenta atrayendo clientes a una gasolinera. Y aún sigue en su puesto.

Redacción2026-10-07Estados Unidos · rarezas de carretera · elefante rosa · Wisconsin · publicidad vintage
Pinkie the Pink Elephant - panoramio
Foto: Corey Coyle · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons · realzada con IA

En casi todas las culturas, ver un elefante rosa es señal de que la noche se ha alargado más de la cuenta. En DeForest, un pueblo de Wisconsin (Estados Unidos), es justo lo contrario: señal de que vas bien de ruta y de que puedes repostar. Al lado de una gasolinera Shell, muy cerca de la autopista I-94, hay un elefante de fibra de vidrio pintado de rosa chicle, a tamaño real y con unas gafas enormes. Se llama Pinkie (o Pinky, porque ni sus fans se ponen de acuerdo en cómo se escribe) y lleva más de medio siglo haciendo lo mismo: quedarse quieto y hacer que la gente pise el freno.

Según recoge Atlas Obscura, la estatua está en el 4995 de County Road V. Y no es una estatua cualquiera: la World Record Academy, una organización que certifica récords, la considera la estatua de elefante rosa más grande del mundo. Es un récord con poca competencia, pero un récord es un récord.

Una idea de marketing de los años sesenta

Pinkie no llegó ahí por accidente ni por una apuesta. Una placa junto a la estatua, transcrita por la web Read the Plaque, cuenta que el elefante lleva en esa gasolinera desde mediados o finales de los sesenta. ¿Por qué? Porque en aquel cruce había varias gasolineras y al dueño se le ocurrió que la mejor manera de destacar era plantar un paquidermo rosa en la puerta. Hoy lo llamaríamos «estrategia de diferenciación de marca». Por entonces bastaba con tener un buen camión y un bote de pintura rosa.

Ace® DeForest - panoramio
Foto: Corey Coyle · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

La misma placa explica que Pinkie salió de Sculptured Advertising, una empresa de Sparta, también en Wisconsin, que fabricaba esculturas publicitarias. El primer elefante rosa de la serie se hizo en 1963 para un restaurante de Marquette, en Iowa, el Pink Elephant Supper Club. El de DeForest tiene un detalle que el original no tiene: las gafas.

Una manada que se ha ido quedando sola

Pinkie tuvo hermanos. A finales de los setenta la gasolinera era de la marca ARCO, y varias estaciones de la zona también tenían su elefante rosa en la puerta. Con el tiempo los demás desaparecieron y, según la placa, Pinkie es el último que queda por esa zona. En otros estados todavía sobreviven primos suyos repartidos por túneles de lavado, tiendas de antigüedades y concesionarios de Illinois, Indiana, Misuri y Tennessee.

BP Stop-N-Go DeForest Station - panoramio
Foto: Corey Coyle · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

Su vida tampoco ha sido fácil. Ha cambiado de dueños varias veces y ha sufrido algún grafiti, pero la gasolinera lo ha ido cuidando y restaurando. Pocos empleados pueden decir que llevan sesenta años en el mismo sitio y que encima los mantienen con pintura nueva.

Del cruce de carreteras al álbum familiar

Lo que empezó como un truco para vender gasolina se ha convertido en una tradición. La placa cuenta que hay familias que vuelven cada pocos años, durante décadas, para hacerse la foto con el elefante y comparar cuánto han crecido los niños (Pinkie, por suerte, sigue igual). Y como en todo buen fenómeno turístico, la tienda de la gasolinera vende recuerdos de Pinkie.

Dairy Farm north of DeForest - panoramio
Foto: Corey Coyle · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

Para los aficionados a las rarezas de carretera, Pinkie es una parada clásica, de esas que aparecen en guías como Roadside America. Hay muchas parecidas por todo Estados Unidos: dinosaurios a tamaño real, cafeteras gigantes o bolas de cordel enormes. La lista de rarezas a pie de carretera no tiene fin.

  • Dónde está: junto a una gasolinera Shell cerca de DeForest, Wisconsin, al lado de la I-94.
  • Desde cuándo: mediados o finales de los años sesenta.
  • Fabricante: Sculptured Advertising, de Sparta (Wisconsin).
  • Su seña de identidad: unas gafas gigantes.

Por qué importa

Pinkie es un buen ejemplo de cómo un recurso publicitario puede acabar convirtiéndose en patrimonio local. Lo pusieron para vender gasolina y hoy es un punto de encuentro, una parada turística y un recuerdo compartido por varias generaciones. También es una pequeña lección de marketing: si en tu cruce hay cuatro gasolineras iguales, la gente se acordará de la que tiene el elefante rosa con gafas. Sesenta años después, el truco sigue funcionando. Y a diferencia de los otros elefantes rosas, a este lo ve cualquiera, sin necesidad de pasarse con nada.

FuentesResumen propio de la redacción a partir de las fuentes citadas; no es una traducción.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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