La escasez de memoria RAM durará hasta 2028, según los fabricantes
Los centros de datos de IA se están quedando la producción de memoria. Uno de los grandes fabricantes ya ha vendido casi todo lo de 2027 a precios mucho más altos y espera que falte memoria hasta 2028.

Si este año has mirado el precio de un módulo de RAM, de un SSD o de un portátil y te ha parecido caro, prepárate: va para largo. La dirección de Micron, uno de los tres grandes fabricantes de memoria del mundo, ha dicho a sus inversores que en 2027 y 2028 la demanda de memoria seguirá superando a la oferta. Además, prevé que el mercado esté aún más apretado que en 2026. Su consejero delegado, Sanjay Mehrotra, reconoció que no sabe cuándo volverán a equilibrarse oferta y demanda.
El mensaje se dio con los resultados del último trimestre fiscal de la empresa, recogidos por Ars Technica y The Register. Lo más llamativo: más del 75 % de la producción de 2027 ya está comprometida por contrato. Según la compañía, los precios pactados para ese año son mucho más altos que los de 2026.
Qué está pasando: la IA se lleva la memoria
La causa principal tiene nombre: los centros de datos dedicados a inteligencia artificial. Para entrenar y ejecutar modelos grandes, los aceleradores gráficos necesitan una memoria especial llamada HBM (High Bandwidth Memory, memoria de alto ancho de banda). Es DRAM apilada en varias capas, como un edificio de chips, y conectada al procesador por miles de conexiones muy cortas. Así mueve enormes cantidades de datos por segundo, que es justo lo que piden los modelos de IA.

El problema es que la HBM se fabrica en las mismas plantas y sobre las mismas obleas de silicio que la RAM de toda la vida. Fabricarla cuesta más oblea por cada gigabyte útil y además se paga mucho mejor. Por eso, a los fabricantes les compensa dedicar más capacidad a ella. Según una previsión de Samsung citada por la prensa del sector, la HBM ocupará cerca del 30 % de la capacidad de obleas de los fabricantes de DRAM en 2027, frente a un 20 % aproximado en 2026. Cada oblea que se destina a HBM es una oblea que no acaba en el portátil, el móvil o la tarjeta gráfica de un particular.
Mehrotra lo resumió así ante los analistas:
«La demanda de HBM, no solo en 2027 sino incluso en 2028, está muy por encima de nuestra capacidad de suministro».
Los números de la empresa muestran el tamaño del fenómeno. Según The Register, Micron facturó unos 54.000 millones de dólares en el trimestre, frente a unos 11.300 millones un año antes. Los márgenes en su memoria para centros de datos rondan cifras que hace poco parecían imposibles en este negocio. Cuando un cliente paga tanto, el usuario doméstico pasa a un segundo plano. De hecho, Micron ya anunció a finales de 2025 que dejaba de vender memoria al consumidor con su marca Crucial para centrarse en los centros de datos.
¿Y las fábricas nuevas no lo arreglan?
A medio plazo, en parte sí. Pero tardarán. La empresa prevé invertir unos 25.000 millones de dólares solo en la primera mitad de su nuevo año fiscal, y sus nuevas fábricas entrarán en funcionamiento en 2028. Sus propios directivos avisan de que esas plantas no aumentarán la disponibilidad ni bajarán los precios de forma rápida. Una fábrica de semiconductores no arranca a pleno rendimiento el primer día. Necesita meses para ajustar procesos y mejorar el porcentaje de chips válidos por oblea.

Mientras tanto, el sector espera que la producción de DRAM, medida en bits, crezca en torno a un 20 % anual. Es mucho, pero no basta para cubrir lo que piden los centros de datos.
Qué cambia para ti
La memoria está en casi todo lo que usamos: ordenadores, móviles, consolas, televisores y discos SSD. Cuando su coste sube, el fabricante del aparato tiene tres opciones: subir el precio, recortar la cantidad de memoria o reducir su margen. Lo esperable en los próximos dos años es una mezcla de las dos primeras:
- Ordenadores y móviles: puedes ver modelos al mismo precio con menos RAM o menos almacenamiento base, o subidas en las versiones con más capacidad.
- Ampliar tu PC: comprar módulos de RAM o un SSD sueltos probablemente seguirá siendo más caro que hace un par de años.
- Tarjetas gráficas y consolas: también usan memorias rápidas que compiten por la misma capacidad de fabricación, así que tampoco se libran.
La letra pequeña: son previsiones de un fabricante que comunica a sus inversores, no una ley física. Ese mismo fabricante sale muy beneficiado de este ciclo. La historia de la memoria es la de un mercado con subidas y bajadas bruscas, y la demanda de IA podría moderarse antes de lo previsto. Aun así, que la producción de 2027 esté ya vendida en su mayoría es un dato difícil de ignorar.
Por qué importa
Durante décadas dimos por hecho que cada año tendríamos más gigas por menos dinero. La fiebre de la inteligencia artificial ha roto esa tendencia, al menos por un tiempo. La memoria se ha convertido en un recurso escaso que se reparten centros de datos y consumidores, y por ahora ganan los primeros. Si piensas renovar el ordenador o ampliar su RAM, conviene saberlo: esperar a que bajen los precios puede no salir a cuenta hasta, como pronto, finales de esta década.
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