EDICIÓN Nº 042 · Lunes 26 oct 2026
Tecnología

Anthropic enseña sus cuentas para salir a bolsa: así se lee su folleto S-1

La empresa de IA ha publicado su folleto de salida a bolsa: 16.300 millones de dólares de ingresos en un semestre y una pérdida enorme que se explica, sobre todo, por un apunte contable.

Redacción2026-10-26inteligencia artificial · salida a bolsa · S-1 · Anthropic · economía tech
CNBC Wake Up Call at NASDAQ MarketSite
Foto: ed100 from US · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons · realzada con IA
Seattle (WA, USA), HomeStreet Bank Headquarters -- 2022 -- 1454 (bw)
Foto: Dietmar Rabich · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Durante todo 2026 se ha repetido una pregunta en el sector: ¿cuándo saldrán a bolsa las grandes empresas de inteligencia artificial? Anthropic, la compañía que desarrolla los modelos de lenguaje Claude, ha dado el primer paso público. Ha presentado en Estados Unidos su declaración de registro, el llamado Formulario S-1, y con ella ha hecho públicas por primera vez sus cuentas. Según Fortune, quiere cotizar en el Nasdaq con el código ANT.

Las cifras que más llaman la atención son dos: 16.300 millones de dólares de ingresos en la primera mitad de 2026 y una pérdida neta de 80.700 millones en ese mismo periodo. Así contadas parecen difíciles de encajar, pero el documento da bastante contexto.

Qué es un S-1 y por qué es tan importante

El S-1 es el trámite por el que pasa cualquier empresa que quiera empezar a cotizar en una bolsa estadounidense. Se presenta ante la SEC, el regulador de los mercados, y en él la compañía tiene que describir su negocio, presentar sus estados financieros y enumerar los riesgos que podrían afectar a quien compre sus acciones. Viene a ser un folleto informativo para inversores, con la diferencia de que mentir en él tiene consecuencias legales.

NASA Artemis II Crew Rings Nasdaq Closing Bell (NHQ202604300023)
Foto: NASA Headquarters / NASA/Bill Ingalls · Public domain · Wikimedia Commons

No ha sido una sorpresa. Como recuerda Xataka, Anthropic ya había presentado un borrador confidencial el 1 de junio, algo que la normativa permite para que el regulador revise el documento antes de hacerlo público. Lo nuevo es que ahora cualquiera puede leerlo.

Aun así, el folleto no está completo. De momento no aparecen el rango de precio por acción, el número de títulos que se pondrán a la venta ni el dinero que la empresa pretende captar. Esos datos suelen añadirse en versiones posteriores, ya muy cerca del estreno en bolsa.

Cómo se explica una pérdida de 80.700 millones

El crecimiento de los ingresos es muy fuerte. Según Fortune, la cifra del semestre se compara con unos 1.200 millones de dólares en el mismo periodo del año anterior, lo que supone multiplicarla por más de trece en doce meses. Una subida así no es habitual ni siquiera entre tecnológicas.

NASA Artemis II Crew Rings Nasdaq Closing Bell (NHQ202604300024)
Foto: NASA Headquarters / NASA/Bill Ingalls · Public domain · Wikimedia Commons

La pérdida neta, en cambio, necesita explicación. De esos 80.700 millones, unos 72.400 millones corresponden a un cargo contable sin salida de caja: la revalorización a valor razonable de unas notas convertibles, que son préstamos que pueden transformarse en acciones. Si la empresa gana valor, esa deuda potencial también vale más en el balance y la diferencia se anota como pérdida, aunque no salga dinero de la cuenta bancaria.

Si se quita ese efecto, el resultado es muy distinto:

  • Pérdida operativa: 693 millones de dólares en el semestre.
  • Resultado ajustado: la compañía declara 1.600 millones de beneficio si no cuenta la remuneración en acciones de su plantilla ni ciertas aportaciones benéficas que tampoco suponen salida de caja.

Conviene leer esa última cifra con prudencia. Las métricas «ajustadas» las define cada empresa a su manera y no siguen las normas contables oficiales. La remuneración en acciones no consume caja, pero diluye a los accionistas, así que tiene un coste real aunque no se vea en la cuenta bancaria.

La letra pequeña para quien mire desde fuera

Que una empresa presente su S-1 no garantiza que vaya a salir a bolsa en una fecha concreta, ni a un precio concreto. Las condiciones del mercado, las preguntas del regulador o la propia estrategia de la compañía pueden alargar el proceso. También hay que tener en cuenta que entrenar y servir modelos de IA de última generación exige gastar muchísimo en centros de datos y chips, y ese gasto aparece en el apartado de riesgos de cualquier empresa del sector.

Seattle (WA, USA), HomeStreet Bank Headquarters -- 2022 -- 1454
Foto: Dietmar Rabich · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

El contexto competitivo pesa mucho. OpenAI, su gran rival, también lleva tiempo en el centro de las especulaciones sobre una salida a bolsa. Quien llegue primero marcará la referencia con la que se valorará al resto.

Un aviso importante: esta pieza es divulgativa y no es una recomendación de inversión. Comprar acciones en una salida a bolsa tiene riesgos, y la información de referencia es el propio folleto registrado ante la SEC.

Por qué importa

Hasta ahora, la economía de la IA generativa se conocía sobre todo por filtraciones y declaraciones. Con un S-1 sobre la mesa, por primera vez una de las empresas punteras del sector tiene que mostrar con detalle cuánto ingresa, cuánto gasta y qué riesgos asume, con las reglas contables de cualquier empresa cotizada. Para quien quiera entender si este negocio es rentable o sigue viviendo de promesas, es la mejor radiografía disponible hasta la fecha.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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