Octubre en el cielo: oriónidas del cometa Halley y la Luna del Cazador
Tras la ocultación de Júpiter y las dracónidas, octubre aún guarda dos citas: las oriónidas, polvo del cometa Halley, el 21, y la Luna del Cazador el 25 y 26.

Octubre de 2026 es un buen mes para mirar arriba. La NASA ha destacado cuatro fenómenos astronómicos del mes, según recoge ScienceDaily: una ocultación de Júpiter por la Luna, dos lluvias de meteoros y la última luna llena antes de Halloween. Dos de ellos ya han pasado. Los otros dos todavía pueden verse, y para eso no hace falta telescopio: basta con buscar un cielo oscuro y tener algo de paciencia. Este artículo es un resumen propio del aviso de la NASA, no una traducción, y añade el contexto necesario para aprovecharlo desde España.
Lo que ya ha pasado: Júpiter tapado y las dracónidas
El 6 de octubre, hacia las 4 de la madrugada en la costa este de Estados Unidos, la Luna pasó por delante de Júpiter y lo ocultó durante aproximadamente una hora. Los astrónomos llaman a esto ocultación: un cuerpo más cercano tapa por completo a otro más lejano. Las ocultaciones solo se ven desde una franja concreta de la Tierra, que en este caso correspondía a zonas del este y el centro de Norteamérica. El planeta podía verse a simple vista, y con unos prismáticos se distinguían además sus lunas más brillantes, como puntitos alineados a su lado.

Dos días después, entre la noche del 8 y la madrugada del 9 de octubre, llegó el máximo de las dracónidas, una lluvia de meteoros que parece salir de la constelación del Dragón. Es una lluvia modesta: la NASA hablaba de apenas un puñado de meteoros por hora. A su favor jugaba la Luna, que estaba cerca de la fase nueva y apenas iluminaba el cielo. Además, las dracónidas tienen algo poco habitual: se ven mejor al anochecer que de madrugada, al revés que la mayoría de las lluvias.
21 de octubre: las oriónidas, restos del cometa Halley
La gran cita que queda es el máximo de las oriónidas, previsto para el 21 de octubre. Su origen es lo más interesante. Cada vez que el famoso cometa Halley se acerca al Sol, va soltando polvo y pequeños fragmentos de roca y hielo a lo largo de su órbita. La Tierra cruza esa estela de escombros todos los años por estas fechas. Esas partículas entran en la atmósfera a gran velocidad, se calientan por la fricción con el aire y dejan los trazos de luz que llamamos estrellas fugaces.

Es decir, aunque el Halley no vuelva a acercarse a nosotros hasta 2061, cada octubre podemos ver pedacitos suyos ardiendo en el cielo. Su nombre viene de que los meteoros parecen surgir de la constelación de Orión, aunque pueden aparecer en cualquier parte del cielo.
Las expectativas, eso sí, son moderadas. Según la NASA:
- Desde zonas suburbanas se verán unos 3 a 6 meteoros por hora; en lugares realmente oscuros, más.
- La Luna estará en fase creciente gibosa, bastante iluminada, y su brillo apagará los meteoros más débiles.
- Las condiciones mejoran a partir de las 3 de la madrugada, hora local, cuando la Luna se pone.
El consejo práctico: si te animas, sal en la madrugada del 21 o en las noches cercanas, lejos de las luces de la ciudad. Deja que tus ojos se acostumbren a la oscuridad durante unos 20 minutos sin mirar el móvil, túmbate y mira hacia una zona amplia del cielo. No necesitas prismáticos; de hecho, limitan el campo de visión y es más fácil perderse los meteoros.
25 y 26 de octubre: la Luna del Cazador
El broche del mes es la Luna del Cazador, nombre tradicional de la luna llena que sigue a la Luna de la Cosecha. La fase llena exacta se alcanza el 26 de octubre en tiempo universal, aunque en la noche del 25 ya se verá prácticamente redonda. Según la NASA, seguirá luciendo grande y brillante durante los últimos días de octubre, justo antes de Halloween.

No tiene nada de especial desde el punto de vista físico: es una luna llena como cualquier otra. Su nombre viene de tradiciones populares del hemisferio norte, que asociaban esta época con la caza antes del invierno. Pero es una ocasión estupenda para observarla al salir por el horizonte, cuando el efecto óptico conocido como ilusión lunar hace que parezca mucho más grande de lo que es. Un detalle práctico para quien la observe desde España: la noche del 25 coincide con el cambio al horario de invierno, así que conviene revisar a qué hora sale la Luna en tu localidad.
Por qué importa
Estos fenómenos son una forma gratuita y accesible de conectar con la astronomía real: no hacen falta equipos caros ni conocimientos previos. Ver una estrella fugaz de las oriónidas es literalmente ver polvo de un cometa que lleva siglos dando vueltas al Sol, y seguir el paso de la Luna ante un planeta ayuda a entender cómo se mueven los cuerpos del sistema solar. Además, son un buen recordatorio de lo mucho que la contaminación lumínica nos roba el cielo nocturno: cuanto más lejos de las farolas, más cosas se ven.
- October’s night sky is full of cosmic tricks and treats — ScienceDaily (a partir de material de la NASA)
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