EDICIÓN Nº 032 · Viernes 16 oct 2026
Ciencia

El cerebro anestesiado sigue analizando frases y anticipa la siguiente palabra

Un equipo del Baylor College of Medicine registró neuronas del hipocampo de pacientes bajo anestesia general: distinguían tipos de palabras y anticipaban lo que venía después en un relato.

Redacción2026-10-16neurociencia · anestesia · consciencia · hipocampo · lenguaje
Anne Churchland at Wellcome Trust
Foto: https://www.youtube.com/@wellcometrust Wellcome] · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons · realzada
Hippocampus - DK ATLAS
Foto: RAZVAN V. MARINESCU · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Cuando un anestesista dice «cuenta hacia atrás desde diez», casi nadie llega al siete. Lo que sigue es un hueco en blanco: ni sonidos, ni recuerdos, ni sensación de que pase el tiempo. Durante décadas se ha dado por hecho que en ese estado el cerebro funciona al mínimo. Un estudio publicado en Nature el 15 de octubre de 2026 complica bastante esa idea. Según sus autores, incluso con el paciente totalmente anestesiado, una parte del cerebro sigue procesando el lenguaje e intenta adivinar qué palabra viene a continuación.

Esta pieza es un resumen propio del trabajo, basado en la nota de prensa difundida por ScienceDaily. No es una traducción del artículo original.

Escuchar a cientos de neuronas en pleno quirófano

El equipo, dirigido por el neurocirujano Sameer A. Sheth y con Kalman A. Katlowitz como primer autor, aprovechó una situación clínica poco habitual: operaciones de epilepsia en las que el cirujano tiene acceso al hipocampo. Esta estructura del lóbulo temporal es clave para aprender y formar recuerdos nuevos, y ayuda a organizar la información que nos llega.

Matteo Carrandini at Wellcome Trust
Foto: https://www.youtube.com/@wellcometrust Wellcome] · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

Para escuchar lo que pasaba dentro, los investigadores usaron sondas Neuropixels. Son unos electrodos finísimos que registran a la vez la actividad eléctrica de cientos de neuronas individuales. No se limitan a medir la actividad global de una zona, como hace un electroencefalograma: permiten ver cómo responden grupos concretos de células. Según los autores, es la primera vez que esta tecnología se usa para estudiar así el hipocampo humano.

Con los pacientes inconscientes bajo anestesia general, el equipo hizo dos experimentos:

  • Tonos repetidos con alguna sorpresa. Sonaba una serie de pitidos iguales y, de vez en cuando, uno distinto.
  • Cuentos cortos. Se reprodujeron relatos breves mientras se seguía registrando la actividad neuronal.

Lo que hacía el hipocampo sin que nadie se enterase

En la primera prueba, las neuronas del hipocampo reaccionaban de forma diferente ante los tonos inesperados. Además, con el paso del experimento se les daba cada vez mejor distinguirlos. Los autores lo interpretan como una señal de plasticidad neuronal, es decir, de la capacidad del cerebro para cambiar sus respuestas con la experiencia. Algunos mecanismos básicos del aprendizaje seguían en marcha aunque no hubiera consciencia.

Human hippocampus 2.5x
Foto: MethoxyRoxy · CC BY-SA 2.5 · Wikimedia Commons

La segunda prueba fue la más llamativa. La actividad de las neuronas contenía información sobre la categoría gramatical de lo que se oía: había patrones distintos para sustantivos, verbos y adjetivos. El hipocampo no solo registraba que había ruido. Respondía a rasgos con significado del lenguaje.

Y fue un paso más allá. Las señales neuronales también llevaban información que servía para predecir las palabras siguientes de la frase. Es lo que en neurociencia se llama codificación predictiva: el cerebro no espera pasivamente a que lleguen los estímulos, sino que usa lo que ya ha oído para anticipar lo que viene. Hasta ahora este fenómeno se había estudiado sobre todo en personas despiertas y atentas.

«El cerebro parece anticipar lo que viene a continuación en una historia, incluso sin consciencia», resume Sameer Sheth (Baylor College of Medicine).

Los autores aprovechan para señalar un parecido curioso con los grandes modelos de lenguaje que hay detrás de los chatbots, que también generan texto prediciendo lo que debería venir después. Ellos mismos aclaran que un cerebro biológico y una IA funcionan de formas muy distintas. Aun así, comparar cómo predice cada uno puede servir para entender mejor los dos.

Lo que el estudio no dice (todavía)

Conviene leer el resultado con calma. Que el hipocampo procese palabras no significa que los pacientes entendieran los cuentos ni que vayan a recordarlos. Lo que se ha visto es procesamiento sin consciencia, no una experiencia escondida. Los propios investigadores señalan varias limitaciones:

BDNF, adult human, hippocampus, ISH
Foto: Allen Institute for Brain Science · CC BY 1.0 · Wikimedia Commons
  • Solo se probó un tipo de anestesia general. Los resultados no se pueden extender sin más a otros fármacos ni a otros estados de inconsciencia.
  • No se sabe si pasa algo parecido durante el sueño o el coma, que son estados muy distintos de la anestesia.
  • Solo se estudió el hipocampo. Falta ver si otras regiones conservan capacidades parecidas y cómo se comunican entre sí cuando no hay consciencia.
  • Los participantes eran personas operadas de epilepsia, un grupo concreto con una patología neurológica.

Una de las hipótesis que plantea el trabajo es que la consciencia no depende tanto de que cada zona del cerebro esté activa como de que la información se coordine y se comparta entre redes amplias. Desde ese punto de vista, el hipocampo podría seguir trabajando por su cuenta aunque se haya cortado la conversación general entre regiones que hace falta para darse cuenta de algo.

Por qué importa

El trabajo afina una pregunta antigua: ¿qué aporta exactamente la consciencia, si parte del análisis del lenguaje ocurre sin ella? También tiene una posible aplicación práctica. Si en el hipocampo se pueden localizar señales fiables relacionadas con el lenguaje, quizá algún día sirvan para alimentar interfaces cerebro-ordenador y prótesis del habla para personas que han perdido la capacidad de hablar por un ictus o una lesión. Es una línea que el primer autor plantea como pregunta abierta, no como algo cercano. Lo que sí deja claro el estudio es que estar inconsciente no equivale a tener el cerebro apagado.

Referencia: Katlowitz, K. A., Cole, E. R., Mickiewicz, E. A., (…) Hayden, B. Y. y Sheth, S. A. Nature 654 (8119): 714 (2026). DOI: 10.1038/s41586-026-10448-0. Fuente de la información: nota de prensa del Baylor College of Medicine publicada en ScienceDaily.

FuentesResumen propio de la redacción a partir de las fuentes citadas; no es una traducción.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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