EDICIÓN Nº 039 · Viernes 23 oct 2026
Tecnología

Una autoridad de certificados se retira tras usar claves privadas tan simples como un 4

La india eMudhra deja el negocio de certificados TLS después de que se descubriera que ocho de sus certificados intermedios tenían claves privadas que cualquiera podía calcular en menos de un segundo.

Redacción2026-10-23ciberseguridad · certificados TLS · criptografía · navegadores · HTTPS
Spring mechanism end-cap from a medieval padlock (FindID 970363)
Foto: Norfolk County Council, Andrew Williams, 2020-05-13 17:02:35 · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons · realzada

Cada vez que el navegador muestra el candado junto a una dirección web, se apoya en una cadena de confianza que casi nadie ve. En lo más alto de esa cadena están las autoridades de certificación, empresas que dan fe de que un dominio es de quien dice ser. Esta semana una de ellas, la india eMudhra, ha anunciado que abandona el negocio mundial de certificados SSL/TLS. Cinco días antes se había descubierto que ocho de sus certificados intermedios tenían claves privadas absurdamente débiles: números enteros por debajo de 256, como el 4, el 56 o el 115.

Qué pasó exactamente

El 17 de octubre de 2026 un investigador avisó al programa de raíces de Chrome de que podía calcular las claves privadas de ocho certificados intermedios de eMudhra. Mozilla recibió el aviso esa misma tarde y en menos de dos horas había recuperado las claves por su cuenta. El investigador de seguridad Scott Helme también lo comprobó: sacó las ocho en menos de un segundo, según CSO Online.

Luna Hardware Security Modules PCMCIA
Foto: Alexander Klink · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

El origen está en una ceremonia de generación de claves celebrada el 30 de abril de 2025. Estas ceremonias son actos muy protocolizados en los que una autoridad crea sus claves más delicadas dentro de hardware especializado, con testigos y auditoría. Según la propia empresa, un fallo en el proceso generó un segundo juego de claves débiles junto a las buenas, y el personal usó por error las débiles al preparar los certificados. eMudhra dice que todavía investiga cómo ocurrió y se ha comprometido a publicar un análisis de la causa.

De los ocho certificados, seis servían para TLS, la tecnología que cifra las conexiones web, y dos para firmar código. Los seis de TLS colgaban de una raíz, emSign ECC Root CA – G3, en la que confiaban Chrome, Firefox, Microsoft y Apple.

Por qué una clave de un solo número es una catástrofe

Estos certificados usan criptografía de curva elíptica (la curva P-384). Ahí la clave privada es un número enorme, de 48 bytes, elegido al azar, y su seguridad depende de que haya tantísimas posibilidades que probarlas todas sea imposible en la práctica. Mozilla comprobó que en las ocho claves todos los bytes eran cero menos el último. O sea, cada clave era un número entre 1 y 255. Para descubrirla basta probar esos 255 valores y ver cuál encaja con la clave pública, que es pública por definición. Un portátil lo hace en un instante.

NCipher SCSI Hardware Security Module
Foto: Alexander Klink · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

Lo grave es lo que permite una clave así. Quien tenga la clave privada de un certificado intermedio de confianza puede emitir certificados válidos para cualquier web: el banco, el correo, una tienda. Con uno de esos certificados falsos, alguien situado entre el usuario y la web (una wifi pública trampa, por ejemplo) podría hacerse pasar por ella sin que el navegador mostrara ninguna alerta.

eMudhra asegura que ninguno de esos intermedios, tampoco el único que estaba en producción, llegó a emitir certificados para webs ni para programas. Las fuentes consultadas no hablan de ningún abuso, pero el riesgo existía para cualquiera que hubiera hecho el cálculo antes.

Cómo reaccionaron los navegadores

Esta vez la respuesta fue muy rápida. Los grandes navegadores bloquearon los certificados afectados en menos de cinco horas:

NCipher nShield F3 Hardware Security Module
Foto: Alexander Klink · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons
  • Chrome distribuyó una actualización de su lista de revocaciones (CRLSet) que no exige reiniciar el navegador. Android y los Chromebook recibieron la misma protección a través de los servicios de Google Play.
  • Firefox usó OneCRL, su mecanismo para vetar certificados intermedios a distancia.
  • eMudhra revocó los certificados afectados en las 14 horas siguientes a enterarse.

Google y Mozilla han ido más allá y retiran la confianza en la raíz emSign ECC Root CA – G3. Está previsto que el cambio llegue a los usuarios de Chrome el 27 de octubre. ¿Por qué hace falta si ya estaban revocados? Porque no todo el software consulta la revocación de los intermedios ni la aplica bien, y quitar la raíz cierra la puerta también a esos programas.

La letra pequeña

eMudhra explica que el negocio global de SSL/TLS solo le aportaba en torno al 1 % de sus ingresos. Además del escándalo, cita los costes de cumplimiento y la competencia de los certificados gratuitos. Dice que pasará a sus clientes a otros proveedores sin coste y que mantendrá los servicios de revocación hasta que caduquen o se sustituyan todos los certificados emitidos. Mientras tanto seguirá funcionando su raíz G1 de tipo RSA, aunque Chrome aún no ha decidido si mantiene en su almacén el resto de certificados de la empresa.

Para el usuario de a pie, el navegador ya hace el trabajo si está actualizado. El problema puede venir de programas, sistemas antiguos o equipos que no se actualizan y que guardan su propio almacén de raíces. Y también de las webs que dependían de eMudhra: Yash Kadakia, fundador de Security Brigade, calcula en unos 30.000 los certificados legítimos que habrá que migrar. Las que no lo hagan a tiempo pueden dar errores de acceso.

Por qué importa

La seguridad de la web descansa en que unas pocas decenas de autoridades no fallen nunca en lo básico. Este caso deja dos lecturas. La parte mala es que un error humano en una ceremonia pensada justo para evitar errores pasó desapercibido durante más de un año en certificados de confianza mundial. La parte buena es que el sistema de vigilancia funcionó: un investigador lo detectó, los navegadores lo neutralizaron en horas y la autoridad responsable acabó fuera del negocio. Mantener el navegador y el sistema al día sigue siendo la mejor defensa.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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