EDICIÓN Nº 034 · Domingo 18 oct 2026
Tecnología

La llamada de un fan de Van Halen borracho que pedía hablar con Bill Gates

Un usuario de FrontPage llamó al soporte de Microsoft porque no le funcionaba un applet de Java en su web de fans. La llamada acabó con él bebido y exigiendo hablar con Bill Gates.

Redacción2026-10-18historia de la informática · soporte técnico · Java · FrontPage · anécdotas
SGI Indigo Workstation Computer (1990s) with large CRT monitor displaying a window of IRIX operating system
Foto: Wolfgang Stief from Tittmoning, Germany · CC0 · Wikimedia Commons · realzada
Plotting room - Whistler-Hearn plotting board
Foto: US Army official photograph · Public domain · Wikimedia Commons

Detrás de cada programa hay alguien que coge el teléfono cuando el programa falla. A finales de los 90 eso se tomaba al pie de la letra: las líneas de soporte de las grandes tecnológicas atendían miles de llamadas al día, y algunas se convertían en anécdotas de oficina. Una de ellas acaba de salir a la luz gracias a Raymond Chen, el veterano ingeniero de Microsoft que lleva más de veinte años contando la historia interna de Windows en su blog The Old New Thing. El 29 de septiembre de 2026 publicó un texto con un título que avisa de lo que viene: algo así como «Por norma general, no se recomienda llamar al soporte técnico borracho».

Una web de fans, un applet que no sonaba

Esta vez la historia no le pasó a Chen, sino a un compañero ya jubilado que trabajaba en la línea de soporte de Microsoft FrontPage. Para quien no lo conozca, FrontPage era un editor de páginas web visual: maquetabas como en un procesador de textos y el programa escribía el HTML por ti. Fue muy popular entre aficionados y pequeñas empresas en los primeros años de la web doméstica, y durante un tiempo se incluyó en algunas ediciones de Office.

Gateway 2000
Foto: MBlairMartin · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

El que llamó estaba montando una página dedicada a Van Halen y había metido un applet de Java para que sonara música. El problema: la música no sonaba. El técnico vio enseguida que aquello no era cosa de FrontPage, sino del propio applet, pero intentó ayudarle de todos modos. Según cuenta Chen, el cliente iba bebiendo durante la llamada, se oía el hielo en el vaso, y cada vez estaba más borracho. Su compañero lo resumió así:

«But man, was this person lit» («Pero, tío, iba como una cuba»)

Como el applet seguía mudo, el cliente se enfadó. Le soltó al técnico que no era «un fan de verdad» de Van Halen y empezó a insultarle. El técnico le avisó de que, si seguía así, colgaría. Y ahí llegó la frase final: quería hablar con Gates.

Cómo funcionaba aquello por dentro

La anécdota es graciosa, pero también es un buen recordatorio de cómo era la web de entonces. Un applet de Java era un programa pequeño que se descargaba con la página y se ejecutaba dentro del navegador gracias a un complemento, la máquina virtual de Java instalada en el ordenador del usuario. Así se conseguían cosas que el HTML de la época no sabía hacer: animaciones, juegos, menús con efectos o, como en este caso, reproducir sonido.

SGI Indigo, SGI Espressigo (30194630381)
Foto: Wolfgang Stief from Tittmoning, Germany · CC0 · Wikimedia Commons

Tenía su letra pequeña, y era bastante:

  • Dependía de cada ordenador: si el visitante no tenía Java instalado, o tenía una versión distinta, el applet no arrancaba. Que funcionara en tu equipo no garantizaba nada en el de los demás.
  • Era otro lenguaje: un editor como FrontPage podía insertar el applet en la página, pero no programarlo ni arreglarlo. Por eso el técnico tenía poco margen.
  • Seguridad: ejecutar código descargado dentro del navegador abrió muchos agujeros con los años, y fue uno de los motivos de su desaparición.

Con el tiempo, los navegadores dejaron de admitir este tipo de complementos y Java terminó marcando su API de applets como obsoleta. Hoy, poner música en una web se hace con HTML5 y una sola etiqueta, sin instalar nada. FrontPage también desapareció a mediados de los 2000.

La «oficina de Bill Gates»

Pedir que te pasaran con Bill Gates suena hoy a disparate, pero en los 90 era algo que pasaba de vez en cuando: el fundador de Microsoft era la cara visible de la empresa y muchos usuarios enfadados pensaban que podía arreglarles el problema en persona. Chen dice que no sabe cómo terminó esta llamada, pero se pregunta si el cliente acabaría hablando con los «operadores especiales» que hacían de secretaría de Gates. Según explica Xataka, esas llamadas se pasaban a un número interno donde alguien atendía como si fuera su oficina, decía que no estaba disponible y tomaba nota del problema. Y esos mensajes, al parecer, nunca llegaban a Gates.

Aspect Tel-set telephone call centre
Foto: Petiatil · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Era una forma bastante educada de rebajar la tensión: el usuario sentía que le habían escuchado arriba del todo, y el técnico podía pasar a la siguiente llamada.

Por qué importa

Detrás de la risa hay una lección que sigue valiendo. Muchos problemas «del programa» vienen en realidad de una pieza de otro fabricante metida dentro, y el soporte solo puede ayudar con lo suyo. La historia también enseña lo mucho que ha cambiado la web: lo que antes necesitaba complementos frágiles e inseguros ahora viene de serie en cualquier navegador. Y queda un consejo práctico, el mismo del título de Chen: antes de llamar al soporte técnico, mejor dejar el vaso en la mesa.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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