EDICIÓN Nº 033 · Sábado 17 oct 2026
Tecnología

Super Nt+ y Mega Sg+: vuelven las consolas FPGA de 16 bits, ahora sin cables

Analogue reedita sus clónicas de Super Nintendo y Mega Drive con mandos inalámbricos, USB-C y diseño nuevo. Usan cartuchos originales y un chip FPGA. Salen por 219,99 dólares y se envían en diciembre.

Redacción2026-10-17FPGA · consolas retro · Super Nintendo · Mega Drive · cartuchos
SuperNT
Foto: StroggPicker · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons · realzada
MegaSG console (cropped)
Foto: StroggPicker · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Hay quien guarda en el altillo una caja de cartuchos de Super Nintendo o de Mega Drive y no tiene dónde jugarlos. Sacar la consola original suele ser un lío: fuentes de alimentación que ya no se fabrican, conectores de vídeo pensados para televisores de tubo y una imagen que en una pantalla plana moderna se ve borrosa o con retardo. Para ese público, la empresa estadounidense Analogue ha anunciado nuevas versiones de dos de sus consolas retro, la Super Nt+ (para juegos de Super Nintendo) y la Mega Sg+ (para Mega Drive, conocida en Norteamérica como Genesis), según ha contado The Verge.

No son consolas nuevas desde cero. Son una puesta al día de la Super Nt y la Mega Sg, que se lanzaron en 2017 y 2018. Cambian el diseño exterior y añaden conectividad inalámbrica integrada para mandos y accesorios.

Cómo funciona por dentro: ni emulación ni chips originales

Lo interesante de estas máquinas está en su corazón, un FPGA (field-programmable gate array, o matriz de puertas programable). Hace falta un poco de contexto para entender por qué importa.

SuperNT (cropped)
Foto: StroggPicker · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Un emulador corriente es un programa: un procesador moderno ejecuta software que imita, paso a paso, lo que hacían los chips de la consola antigua. Funciona, pero en los detalles cuesta clavar los tiempos exactos del hardware original, y eso se nota en algunos juegos como pequeños fallos, sonido raro o algo de retardo.

Un FPGA es otra cosa. Es un chip cuyos circuitos internos se pueden reconfigurar. En lugar de ejecutar un programa que finge ser una Super Nintendo, se programa el propio chip para que su lógica se comporte como los circuitos de la consola. Dicho de forma sencilla, el FPGA no imita a la máquina, se convierte en ella a nivel de hardware. Por eso Analogue presume de que sus consolas no emulan, y por eso este enfoque gusta tanto a quienes buscan precisión.

Los juegos, además, se cargan desde los cartuchos originales. No vienen juegos preinstalados ni hay que buscar archivos por internet: hace falta tener los cartuchos.

Qué cambia respecto a los modelos anteriores

Según la información publicada por Analogue y recogida por medios especializados como Retro Handhelds, las novedades principales son estas:

8BitDo SF30 Bluetooth Gamepad
Foto: StroggPicker · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
  • Inalámbrico integrado: Bluetooth y conexión de 2,4 GHz de baja latencia, así que ya no hace falta un adaptador externo para usar mandos sin cable. La marca habla de compatibilidad con prácticamente cualquier mando o stick arcade de 8BitDo y con mandos modernos.
  • Alimentación por USB-C, en lugar del conector antiguo, y un puerto USB-A adicional para accesorios.
  • Salida de vídeo a 1080p por HDMI, con opciones avanzadas de imagen.
  • Compatibilidad con cartuchos NTSC y PAL, es decir, americanos, japoneses y europeos, con conversión entre ambos formatos.
  • Menú accesible durante la partida, encendido y apagado a distancia, acciones de arranque configurables y fuentes personalizadas en la interfaz.
  • Un diseño industrial renovado de la carcasa.

Que admita PAL nos toca de cerca. Buena parte de los cartuchos que circulan por España son europeos, y muchos juegos de la época corrían más lentos en PAL por la diferencia de frecuencia entre televisores. Poder elegir cómo se muestran es una ventaja práctica.

La letra pequeña

Antes de emocionarse conviene saber varias cosas:

MegaSG console
Foto: StroggPicker · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
  • Precio y fechas: cada consola cuesta 219,99 dólares. Las reservas abren el 19 de octubre y los envíos se esperan para diciembre de 2026. De momento no hay precio oficial en euros, y a eso habrá que sumar envío e impuestos de importación.
  • Disponibilidad: Analogue suele vender por tandas limitadas y sus lanzamientos anteriores se agotaron deprisa. Es probable que las primeras unidades vuelen.
  • Resolución: se quedan en 1080p. No llegan al 4K que sí ofrece la Analogue 3D, la consola de la marca para cartuchos de Nintendo 64. Para juegos de 16 bits, 1080p bien escalado es más que suficiente para la mayoría.
  • Sin cartuchos no hay juego: no es un aparato de juegos preinstalados. El coste real depende de la colección que ya tengas o de lo que pagues en el mercado de segunda mano.
  • Fidelidad: un FPGA bien programado se acerca mucho al original, pero su calidad depende del trabajo de ingeniería que hay detrás. Habrá que esperar a los análisis independientes para valorar estos modelos.

Por qué importa

Los cartuchos de los noventa no son eternos, y las consolas que los leen tampoco: los condensadores se degradan, las fuentes fallan y las conexiones de vídeo antiguas desaparecen de los televisores. Las máquinas basadas en FPGA ofrecen otra vía para conservar ese patrimonio. Permiten jugar los cartuchos originales en pantallas actuales sin pasar por la emulación por software, que es menos precisa en los tiempos del hardware. Su precio no es de capricho, pero son una muestra de cómo la tecnología de chips reconfigurables, que se usa sobre todo en industria y telecomunicaciones, también sirve para que un clásico de hace 30 años se siga jugando como el primer día.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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