Sin ojos, sin cara y casi transparente: el caracol que vive a oscuras en China
En una cueva de Yunnan, a más de 2.000 metros de altitud, han descubierto Erhaia dijiang, un caracol ciego y translúcido. Por ahora solo se conocen tres adultos vivos.

Hay quien se pone un antifaz para dormir. Y luego está Erhaia dijiang, un caracol de agua dulce que no tiene ni ojos que tapar. Vive en una cueva de la provincia china de Yunnan, a oscuras del todo, y tiene la concha tan fina y transparente que parece hecho de papel de fumar. Según el estudio que lo describe, es el primer hallazgo de este tipo que se registra en China. La mala noticia es que de momento solo se han encontrado tres adultos vivos.
Un caracol que vive en modo avión
Lo describe un equipo de investigadores chinos encabezado por Yue-Ming He en la revista Subterranean Biology, de la editorial Pensoft. Lo encontraron en agosto de 2025 en una cueva caliza de la ciudad de Yuxi, a 2.062 metros sobre el nivel del mar. Con eso se convierte en el caracol de cueva que vive más alto de toda su familia, la de los Erhaiidae. Ni el más fiel de los domingueros de montaña sube tanto para que luego nadie le haga caso.

Su casa está debajo del agua, en charcos y corrientes de menos de un metro de profundidad, entre grava y piedras rotas, con el agua a unos 20 °C. Una temperatura de piscina climatizada, pero sin luz y sin socorrista. El retrato del animal es, como poco, original:
- Sin ojos: las estructuras de la vista han desaparecido por completo. En un sitio donde nunca entra la luz, mantener unos ojos es como pagar Netflix en una casa sin tele.
- Concha cónica y casi transparente, con un cuerpo sin pigmento y muy delicado.
- Tentáculos largos y finos, que le sirven para orientarse a tientas.
- No soporta la luz: es muy sensible a ella, así que nada de selfis con flash.
Para saber qué come, los científicos lo observaron en el laboratorio. Se alimenta de diatomeas y algas microscópicas que raspa de la superficie de las rocas. Dieta de piedra, con su toque de verde.
Le pusieron nombre de dios sin cara
El nombre tiene su gracia. Dijiang viene de Di Jiang, un dios protector de las montañas que aparece en el Clásico de las montañas y los mares, un texto antiguo chino lleno de criaturas fantásticas. A Di Jiang se le representa sin rostro. Para un bicho sin ojos que vive escondido dentro de una montaña, el nombre le queda como un guante. Es de esos casos en que se nota que los taxónomos también se divierten un poco cuando bautizan especies.

Ese aspecto de fantasma tiene una explicación: es lo típico de la fauna que vive bajo tierra. Cuando un linaje pasa muchísimas generaciones a oscuras, los rasgos que ya no sirven, como la vista o el color de la piel, acaban perdiéndose, y el cuerpo se queda con lo que de verdad le hace falta para sobrevivir en la cueva. Los peces ciegos y las salamandras blancas de otras cuevas del mundo siguieron un camino parecido.
Tres adultos y una concha vacía
Aquí la historia deja de tener gracia. En aquella primera visita, el equipo solo encontró tres caracoles adultos vivos y una concha vacía. No apareció ningún juvenil. Con tan pocos ejemplares no se puede calcular cuántos hay en realidad, pero los autores no esconden su preocupación. Según la nota de prensa, describen las perspectivas de la especie como
«lejos de ser optimistas»
Por eso piden estudiar a fondo los ecosistemas de estas cuevas y protegerlos. Las especies que viven bajo tierra suelen estar repartidas en zonas muy pequeñas, a veces en una sola cueva, y cualquier cambio en el agua o en el entorno puede afectarles mucho. Un caracol que ha tardado muchísimo tiempo en adaptarse a su rincón no puede hacer las maletas y mudarse a la cueva de al lado.
El estudio está publicado en acceso abierto. Si quieres ver las fotos del animal y su descripción científica completa, puedes consultarlo con el DOI 10.3897/subtbiol.56.188075.
Por qué importa
Cada especie nueva que aparece en una cueva nos recuerda que hay ecosistemas enteros que casi no conocemos, justo debajo de los pies. Erhaia dijiang se ha adaptado a la oscuridad total, a la altitud y a una dieta de algas microscópicas, y es una pequeña lección de evolución. Que solo se hayan encontrado tres adultos también es una advertencia: hay especies que podríamos perder casi en el mismo momento en que las descubrimos. El caracol no nos puede ver, pero ahora nosotros sí sabemos que existe.
- Scientists discover ghostly, eyeless creature hidden in Chinese cave — ScienceDaily (nota de Pensoft Publishers)
- He Y.-M., Xiang H.-Q., Yang J.-M., Zheng H., Yang S.-Z., Zhou Y.-F., Zheng J. Erhaia dijiang, nueva especie de caracol de cueva de Yunnan (China). Subterranean Biology 56 (2026). DOI: 10.3897/subtbiol.56.188075 — Subterranean Biology (Pensoft)
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