EDICIÓN Nº 043 · Martes 27 oct 2026
Curiosidades

La «reina del ajedrez» victoriana que compuso más de 2.000 problemas

Edith Baird firmaba como Mrs. W. J. Baird y fue la compositora de problemas de ajedrez más prolífica de su época. Uno de sus mates en dos sigue dando guerra hoy.

Redacción2026-10-27ajedrez · problemas de ajedrez · Edith Baird · historia · pasatiempos
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Hay gente que se relaja con un sudoku en el tren, y luego estaba Edith Baird, que en la Inglaterra victoriana se relajaba inventando problemas de ajedrez. Cuando paró, llevaba más de 2.000. Y no eran rellenos para salir del paso: sus composiciones se publicaban en periódicos como The Times de Londres, ganaban concursos y la prensa de la época llegó a llamarla la «reina del ajedrez». El blog de curiosidades Futility Closet acaba de recuperar uno de sus problemas, con el enunciado más seco posible: blancas juegan y dan mate en dos. Parece poca cosa. Mucha gente se queda atascada.

De Boulogne a Brighton, pasando por 64 casillas

Edith Elina Helen Winter-Wood nació el 22 de febrero de 1859 en Boulogne (Francia), en una familia donde el ajedrez era prácticamente un idioma más. Jugaban su padre, el escritor Thomas Winter-Wood, su madre y sus hermanos mayores Edward y Carslake, que además componían problemas. Con ese ambiente en casa, lo raro habría sido que acabara haciendo punto de cruz.

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Foto: autor no indicado · Public domain · Wikimedia Commons

En 1880 se casó con William James Baird, inspector general adjunto de hospitales y flotas de la Marina Real británica, y la pareja se instaló en Brighton. A partir de ahí firmó como Mrs. W. J. Baird, que era lo que tocaba en la época, aunque detrás de ese nombre estaba ella y solo ella. Empezó a componer a mediados de la década de 1880 y en 1888 sacó su primer premio destacado: un tercer puesto en un concurso de Sheffield. Fue el primero de más de dos docenas.

Su gran golpe llegó en 1893, cuando ganó un torneo internacional de composición contra varios de los compositores más reputados del momento. Por si alguien pensaba que lo suyo era solo teoría, en 1897 también ganó el campeonato femenino de Sussex jugando partidas de verdad, con reloj y rival enfrente.

Más de 2.000 problemas, letras y viajes al pasado

Para hacerse una idea de la cifra: si compusieras un problema al día, sin fines de semana ni vacaciones, tardarías unos cinco años y medio en llegar a 2.000. Las fuentes la consideran la compositora más prolífica del mundo en su tiempo. Además, se lo pasaba bien. Entre sus rarezas están los problemas con letras, en los que las piezas colocadas en el tablero dibujan la forma de una letra. Es ajedrez y caligrafía a la vez, para quien tenga mucha paciencia.

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Foto: autor no indicado · Public domain · Wikimedia Commons

Dejó también dos libros que hoy buscan los coleccionistas:

  • Seven Hundred Chess Problems (1902): setecientos problemas que, según cuentan, le llevaron 14 años de trabajo.
  • The Twentieth Century Retractor (1907): dedicado a los problemas «retractores», en los que hay que deshacer jugadas, o sea, razonar hacia atrás. Según su portada, reúne 300 problemas y citas de Shakespeare, porque si vas a torturar al lector, mejor con estilo.

La afición siguió en la familia: su única hija, Lilian Edith, también acabó componiendo problemas de ajedrez. Edith Baird murió el 1 de febrero de 1924.

El mate en dos: la trampa está en la calma

Vamos con el problema que ha rescatado Futility Closet. El diagrama hay que verlo en su página, pero la solución que publica tiene mucha gracia. Ante un «mate en dos», el instinto pide dar jaque, comerse algo o montar un buen jaleo. Baird va por el lado contrario: la primera jugada es 1. Dc2-e2, perdón, simplemente 1. De2, una jugada tranquila, sin jaque ni amenaza a la vista. En el argot de los problemistas, un movimiento «silencioso».

Lo bonito es que, después de esa jugada, a las negras no les sirve nada. Cada respuesta abre una puerta distinta al mate:

  • Si el rey va a d5, el caballo blanco da mate en b4.
  • Si el peón negro avanza a b4, mate de caballo en f4.
  • Si las negras juegan d5, la dama mata desde c2.
  • Y si mueve el caballo negro, a donde sea, la dama remata en e4.

Es el tipo de problema que más gusta en la composición clásica: la dificultad no está en calcular mucho, sino en atreverse a no hacer nada aparentemente útil. Es como pasar el turno en el Monopoly y descubrir que así has ganado la partida.

Por qué importa

La historia del ajedrez se cuenta casi siempre a través de campeones y partidas famosas, y deja en segundo plano a quienes construyeron la otra mitad del juego: la composición, donde el reto no es ganar a un rival sino encontrar la idea perfecta. Edith Baird compuso miles de problemas en una época en la que una mujer tenía que firmar con el nombre de su marido, y aun así se ganó el respeto de la élite del género. Que más de un siglo después uno de sus mates en dos siga haciendo que la gente se rasque la cabeza dice bastante de su talento. Y deja una lección para cualquier tablero: a veces la mejor jugada es la que parece no hacer nada.

FuentesResumen propio de la redacción a partir de las fuentes citadas; no es una traducción.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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