EDICIÓN Nº 045 · Jueves 29 oct 2026
Curiosidades

El león según un libro de 1607: huesos que sacan chispas y olfato para nobles

En 1607, Edward Topsell describió al león como una bestia de huesos que sacan chispas y capaz de distinguir a un noble de un plebeyo. Repasamos su ficha y la comparamos con el león de verdad.

Redacción2026-10-29bestiarios · leones · historia de la ciencia · zoología · curiosidades
Male African Lion (4229657813)
Foto: Rennett Stowe from USA · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons · realzada con IA
Fauna Displays - Lion, Ostrich, Cat, Camel and Animal Skeletons at OAU Museum 01
Foto: ABORISADEADETONA · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Imagina que quieres saber cómo es un león, no hay internet ni documentales de sobremesa y el zoo más cercano está, con suerte, a unos meses de barco. Te queda un libro. En la Inglaterra de 1607, ese libro era The History of Four-Footed Beasts ("Historia de las bestias de cuatro patas"), del clérigo y escritor Edward Topsell. Es un bestiario enorme que recopilaba lo que entonces se sabía de los animales y también lo que se contaba de ellos, que no siempre era lo mismo.

El blog de curiosidades Futility Closet ha rescatado la ficha que Topsell dedica al león. Con la distancia de más de cuatro siglos, se lee como el perfil de un superhéroe escrito por alguien que nunca había visto uno.

La ficha técnica del león de 1607

Según Topsell, el rey de la selva tenía estas características, que conviene leer sin la mente demasiado abierta:

Male African Lion CAS
Foto: BrokenSphere · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
  • Huesos sin médula y tan duros que, golpeados, sacan chispas. Es decir, el león venía con su propio mechero de serie.
  • Un cuello hecho de un solo hueso rígido, sin vértebras. Eso supone una vida entera mirando al frente, como quien lleva un collarín después de un mal frenazo.
  • Cinco garras en las patas traseras y el globo ocular negro.
  • Come una vez cada dos días y bebe con la misma frecuencia. Una dieta muy ordenada, aunque nadie le había preguntado.
  • Antiguamente, en Inglaterra, un león sabía distinguir la sangre noble de la plebeya. No se sabe si lo hacía por el olfato, por el apellido o por la calidad del encaje.
  • Y, de propina, existía una variedad de león con cara humana.

La ficha original sigue con la cola del león, que daba para mucho más, pero con lo anterior ya podemos hacernos una idea del personaje.

Lo que dice la biología (con perdón de Topsell)

Hagamos el contraste con el felino real, el que hoy vemos en cualquier documental:

Male African Lion Philadelphia Zoo
Foto: Schiller12 · CC0 · Wikimedia Commons
  • Los huesos del león tienen médula, como los de cualquier mamífero. Es ahí donde se fabrican las células de la sangre. Tampoco sacan chispas, por mucho que se golpeen.
  • El cuello tiene siete vértebras cervicales, las mismas que casi todos los mamíferos, del ratón a la jirafa. Gracias a ellas el león puede girar la cabeza y lanzarte esa mirada de "te he visto".
  • En las patas traseras tiene cuatro dedos. Los cinco están en las delanteras, contando el espolón.
  • Sus ojos son de tono ámbar o dorado, no negros.
  • No come con horario fijo: lo normal es que se dé un atracón cuando la caza sale bien y luego aguante un tiempo sin comer. Puede pasar días sin beber, porque saca buena parte del agua que necesita de sus presas.
  • Su capacidad para reconocer títulos nobiliarios no está documentada en la literatura científica.

Lo del león con cara humana recuerda mucho a la mantícora, una criatura legendaria que los bestiarios clásicos situaban en la India: cuerpo de león, cabeza de persona y, según algunas versiones, cola de escorpión. Fue un monstruo de mucho éxito en su época, aunque no aparece en ningún censo.

¿Por qué alguien escribía estas cosas?

Antes de reírnos demasiado de Topsell, conviene tener en cuenta el contexto. En su época, la mayoría de los autores no podían observar en persona a los animales exóticos. Trabajaban con lo que les llegaba: textos de autores clásicos, recopilaciones anteriores y relatos de viajeros que, al volver a casa, tenían cierta tendencia a mejorar la historia. Gran parte del libro de Topsell se basa en la obra del naturalista suizo Conrad Gessner, que a su vez había reunido todo lo escrito sobre animales desde la Antigüedad, incluidas las leyendas.

Papilio machaon Topsell 1658
Foto: autor no indicado · Public domain · Wikimedia Commons

Además, el bestiario no pretendía ser solo un manual de zoología. También quería ser un libro de maravillas, con moralejas y símbolos. El león era el animal regio por excelencia, así que no es raro que le atribuyeran un instinto para reconocer la sangre azul. Si eres el rey de los animales, lo lógico es que te lleves bien con la realeza.

Con todo, la obra de Topsell fue una de las grandes enciclopedias de animales en inglés de su tiempo. Sus grabados todavía se reproducen hoy, en parte porque son preciosos y en parte porque algunos animales parecen dibujados de oídas.

Por qué importa

La ficha del león de 1607 es una buena lección sobre cómo se construye el conocimiento. La ciencia no avanzó solo porque la gente fuera lista, sino porque se impuso una costumbre sencilla: ir a comprobarlo. Diseccionar, medir y contar vértebras en lugar de repetir lo que decía el libro anterior. Cuatro siglos después seguimos recibiendo datos de segunda mano que suenan muy convincentes, así que vale la pena hacerse la pregunta del león: ¿alguien ha mirado de verdad, o solo lo ha leído en alguna parte? Si un dato saca chispas, mejor no fiarse de él hasta comprobarlo.

FuentesResumen propio de la redacción a partir de las fuentes citadas; no es una traducción.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

Comentarios