EDICIÓN Nº 021 · Lunes 5 oct 2026
Ciencia

El «pegamento» que une tus células tiene un segundo oficio: tragar células muertas

La E-cadherina, la proteína que mantiene unidas las células, también ayuda a los epitelios a engullir células muertas sin abrir ni una rendija en la barrera que protegen.

Redacción2026-10-05biología celular · E-cadherina · pez cebra · eferocitosis · CRG
Embryos of Zebrafish
Foto: Marco Boschin · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons · realzada con IA
Zebrafish-Embryo-dark-field
Foto: Giudicelli F, Özbudak EM, Wright GJ, Lewis J · CC BY 2.5 · Wikimedia Commons

En biología celular hay proteínas famosas por una sola cosa. La E-cadherina es una de ellas: aparece en los libros de texto como el «pegamento» que mantiene unidas las células de los epitelios, los tejidos que tapizan la piel, el intestino o los órganos del embrión. Un trabajo publicado en Nature Communications muestra que esa misma maquinaria de adhesión tiene otra función: ayuda a las células epiteliales a tragarse a sus vecinas muertas. Y lo hace sin que la barrera que forman deje de estar sellada.

La investigación la dirige Verena Ruprecht, profesora de investigación ICREA en el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona. Las primeras autoras, con la misma contribución, son Hanna-Maria Häkkinen, Marta Batet Palau y Laura F. Bianchi. Lo que sigue es un resumen propio a partir del comunicado y de los datos del artículo, no una traducción.

Limpiar la casa sin abrir la puerta

En cualquier tejido mueren células continuamente, y en un embrión en desarrollo todavía más. Retirar esos restos a tiempo es importante: el proceso tiene nombre propio, eferocitosis, y cuando falla los restos celulares pueden alimentar la inflamación crónica. Normalmente pensamos en los macrófagos, las células del sistema inmunitario especializadas en «comer» residuos. Pero las células epiteliales también participan.

Embryo of Zebrafish
Foto: Marco Boschin · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Aquí surge un problema. Una célula epitelial forma parte de una barrera, y para engullir algo necesita deformarse mucho. ¿Cómo lo hace sin abrir huecos por los que pasaría cualquier cosa? Según el estudio, la clave está en repartir las tareas entre sus dos caras:

  • La cara superior (apical), la que da al exterior, se mantiene relativamente estable durante todo el proceso. La barrera sigue cerrada.
  • La cara inferior (basal) se deforma de forma notable y se estira alrededor de los restos de la célula muerta hasta envolverlos.

Ruprecht lo resume con una imagen de danza: es «el mismo bailarín con una coreografía distinta». La célula es una sola, pero cada mitad hace una cosa diferente.

Cómo lo han visto: peces transparentes y embriones de ratón

El equipo trabajó sobre todo con embriones de pez cebra. Son transparentes, así que se puede ver en directo con el microscopio cómo una célula rodea a otra. Además de grabar el proceso, midieron los cambios de superficie de las células mientras engullían los restos para entender qué fuerzas entraban en juego.

Cell death assay on zebrafish
Foto: Riccardo Cavarzeran · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

También hicieron experimentos de control. Usaron células moribundas sin E-cadherina y gotitas de grasa que llevaban señales de «célula muerta» pero ninguna proteína. Así podían separar qué parte del reconocimiento depende de la maquinaria de adhesión y qué parte de otras señales.

El título del artículo da la pista principal: en la cara basal se forman complejos nuevos de E-cadherina y cateninas, las proteínas que la conectan con el esqueleto interno de la célula. Esos complejos controlan la mecánica de esa zona y transmiten la fuerza necesaria para envolver el resto celular. En el reparto de papeles, una de las proteínas del complejo hace de «cuerda» que transmite la fuerza al citoesqueleto. Otra actúa como «freno» sobre la maquinaria contráctil. Lo curioso es que quitar el freno no aceleró la limpieza, sino que la empeoró: hace falta que la fuerza esté regulada, no que sea máxima.

Para comprobar que no era una rareza de los peces, repitieron la prueba en embriones de ratón. Al bloquear la E-cadherina, las células muertas dejaron de retirarse. Eso indica que el mecanismo se conserva en vertebrados.

«Las células epiteliales reutilizan su maquinaria molecular de adhesión para engullir células moribundas», según Verena Ruprecht (CRG).

Lo que todavía no sabemos

El hallazgo tiene límites claros, y conviene no estirarlo más de la cuenta:

(A) Schematic drawing comparing the prospective neurogenic region in the otic placode from a 14 somite stage (ss) zebraf
Foto: Esther C. Maier, Ankur Saxena, Berta Alsina, Marianne E. Bro · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons
  • Todo se ha observado en embriones. No se ha confirmado que ocurra igual en peces cebra o ratones adultos.
  • No se sabe todavía si los tejidos humanos usan este mismo mecanismo.
  • La observación directa aprovecha la transparencia del embrión, algo que no se puede trasladar fácilmente a tejidos adultos y opacos.

Tampoco hay ninguna aplicación médica a la vista. Se trata de investigación básica sobre cómo funcionan las células.

Fuente: Häkkinen, H.-M., Batet Palau, M., Bianchi, L. F., Ruprecht, V. et al. «De novo E-cadherin/catenin complex formation controls basal epithelial mechanics and force transmission for apoptotic cell clearance». Nature Communications 17 (2026). DOI: 10.1038/s41467-026-76710-1. Información divulgada por ScienceDaily. La investigación contó con financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación, el Human Frontier Science Program, Horizonte Europa, la Fundación «la Caixa» y el Fondo Social Europeo.

Por qué importa

El trabajo cambia la imagen de la E-cadherina, que deja de ser un simple adhesivo para convertirse en una herramienta mecánica que la célula usa con flexibilidad. También muestra que los epitelios pueden hacer dos cosas a la vez que parecían incompatibles: mantener la barrera cerrada y limpiar activamente el tejido. Como retirar mal las células muertas se relaciona con la inflamación crónica, entender estos mecanismos de limpieza tiene, en palabras de Ruprecht, «una relevancia muy alta para la salud humana». Antes de hablar de tratamientos, eso sí, habrá que comprobar que el proceso existe en adultos y en personas.

FuentesResumen propio de la redacción a partir de las fuentes citadas; no es una traducción.

Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas, sin revisión humana individual (Reglamento UE 2024/1689, art. 50). Las fotos llevan su crédito y licencia; las marcadas como realzadas se han retocado con IA sin alterar su contenido.

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