Ocarina of Time vuelve en Switch 2: qué cambia por dentro en un clásico de 1998
El remake de Zelda: Ocarina of Time llega a Switch 2 con cámara libre, salto manual y gráficos nuevos. Te contamos qué se ha rehecho, qué se ha respetado y qué pega le ponen.

Pocos juegos han dejado tanta huella como The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Salió en 1998 para Nintendo 64 y fue uno de los primeros grandes ejemplos de cómo mover una aventura de acción a un mundo en tres dimensiones. Casi treinta años después, Nintendo lo rehace para Switch 2. Según la recopilación de críticas de Kotaku, el lanzamiento está previsto para el 5 de noviembre de 2026 y los análisis se publicaron el día 4. La pregunta que interesa a quien sigue la tecnología no es si sigue siendo un gran juego, sino qué significa en la práctica «rehacer» un clásico así.
Las primeras reseñas son muy favorables. Kotaku informa de una media de 96 en Metacritic sobre 48 análisis, sin ninguna nota por debajo de 8, y lo presenta como el juego mejor valorado de 2026 hasta ahora. The Verge también le dedica su análisis y lo pone en contexto: Breath of the Wild cambió la saga al apostar por la libertad total del jugador, y este remake recupera la fórmula anterior, con camino marcado y mazmorras clásicas.
Remake no es lo mismo que remasterización
Conviene distinguir los términos. Una remasterización suele conservar el código y los recursos originales y mejora resolución, texturas o rendimiento. Un remake reconstruye el juego, casi siempre con un motor gráfico y recursos nuevos, y trata de reproducir el diseño original. Este Ocarina of Time es lo segundo. Por fuera parece un juego actual, pero por dentro conserva el «plano» de 1998.

Las reseñas citadas por Kotaku coinciden en lo fiel que es. Eurogamer señala que las guías de mazmorras de las revistas de la época seguirían sirviendo, y GameSpot destaca que la estructura y el diseño de fondo no han cambiado. Según esos mismos análisis, no se ha eliminado contenido.
En lo visual el salto es grande. Polygon destaca detalles como la hierba más densa en la pradera de Hyrule, los reflejos de luz en el lago Hylia o las lápidas más trabajadas del cementerio de Kakariko. GamesRadar menciona que ahora hay actuación de voz. En rendimiento, TechRadar describe una tasa fija de 60 imágenes por segundo sin retardo apreciable en su experiencia.
Cámara libre y salto manual: los cambios que se notan en las manos
Los cambios más importantes no están en los gráficos, sino en los controles. En la Nintendo 64, el protagonista saltaba solo al llegar al borde de una plataforma, y algunas zonas, como la ciudadela del castillo de Hyrule, usaban fondos pre-renderizados: imágenes fijas que simulaban un escenario en 3D con la cámara inmóvil. Era una forma ingeniosa de ahorrar potencia en una consola muy limitada.

El remake cambia ese planteamiento. Según las críticas recogidas por Kotaku, ahora hay:
- Control total de la cámara, también en las zonas que antes eran imágenes fijas.
- Salto asignado a un botón, en lugar del salto automático.
- Carrera para moverse más rápido.
- Apuntado con control por movimiento.
- Una ciudadela del castillo de Hyrule que se puede explorar, ya no limitada a planos fijos.
Game Informer resume así cuál pesa más:
«The biggest, most impactful changes are the new full camera control and active jumping» (Game Informer, vía Kotaku).
Es decir, los cambios de mayor calado son la cámara libre y el salto activo. Parecen detalles, pero cambian el diseño. Un salto manual permite esquivar obstáculos que antes había que rodear, como las trampas de cuchillas, y algunos combates se vuelven más sencillos. Game Informer lo reconoce, aunque dice que no le molestó.
La letra pequeña
No todo son elogios. La queja más repetida, según Kotaku, es que el juego ofrece una sola ranura de guardado. RPG Site lo critica, y Kotaku lo califica sin rodeos de decisión absurda. En la práctica, si en casa juegan varias personas, o si quieres empezar de cero sin perder tu partida, no tienes un hueco separado para cada una.

Hay otro coste menos evidente: modernizar también puede borrar parte del encanto. Polygon señala que la ciudadela del castillo es la zona que más pierde, porque la cámara libre elimina los encuadres fijos e inquietantes del original. GameSpot, por su parte, dice que el remake pule algunas asperezas pero deja otras como estaban. NPR lo considera excelente y muy cuidado, aunque confiesa que le dejó una extraña sensación de vacío y lo describe como una apuesta segura.
Las reseñas consultadas no detallan el precio, el estudio concreto que lo ha desarrollado, la resolución ni el tamaño de descarga. Habrá que esperar a la ficha oficial para conocer esos datos.
Por qué importa
Este remake sirve como caso práctico de un debate cada vez más habitual: cómo conservar una obra digital cuando el hardware para el que se creó ya no existe. Las soluciones de hace casi tres décadas, como los fondos estáticos o el salto automático, eran respuestas a las limitaciones técnicas de su época. Al eliminarlas se gana comodidad, pero cambia la experiencia. Ocarina of Time demuestra que se puede modernizar sin romper el diseño, y también que cada mejora tiene un precio, aunque sea pequeño.
- The Legend of Zelda: Ocarina of Time never gets old — The Verge
- Zelda: Ocarina Of Time Remake Reviews Make It 2026's Highest Rated Game — Kotaku
- The Legend of Zelda: Ocarina of Time review: the Hero of Time gets a new lease of life on Nintendo Switch 2 — TechRadar
- Review: The Legend of Zelda: Ocarina of Time remake is superb, streamlined and safe — NPR
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