¿Sueñan las arañas? Una saltadora australiana muestra un sueño en dos fases
Un equipo de la Universidad de Bonn ha grabado de día y de noche a la araña saltadora Portia fimbriata. Ha visto un sueño regulado con una fase parecida al REM, con movimientos oculares y espasmos musculares.

Cuando pensamos en el sueño solemos imaginar mamíferos o aves: un perro que mueve las patas mientras duerme o una persona en plena fase REM. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) amplía el club con un invitado inesperado: una araña. Investigadores de la Universidad de Bonn (Alemania) han reunido pruebas de comportamiento de que la araña saltadora australiana Portia fimbriata duerme de forma regulada. Su sueño tiene dos fases distintas, y una de ellas recuerda al sueño REM humano.
Este artículo es un resumen propio de la nota de prensa de la universidad, difundida por ScienceDaily, y de los datos básicos del trabajo. No es una traducción.
Una cazadora muy lista como protagonista
La elección de la especie tiene su lógica. Portia fimbriata es famosa entre los aracnólogos por su repertorio de estrategias de caza, muy sofisticado para un animal tan pequeño. Las arañas saltadoras, además, dependen mucho de la vista: tienen unos ojos principales grandes, orientados hacia delante, que les sirven para localizar y evaluar a sus presas. Un cerebro que procesa tanta información visual es un buen candidato para preguntarse si necesita algo parecido a nuestro descanso.

El equipo, firmado por Nadja Geiger, Maxim Q. Capelle, Phillip Rosentreter, Marie E. Herberstein, Armin Bahl, Massimo De Agrò, Barrett A. Klein y Daniela C. Rößler, del Instituto de Biología Organísmica de Bonn y otros centros, quería ir más allá de la simple observación de arañas quietas. Estar inmóvil no es lo mismo que dormir, así que había que demostrarlo con experimentos.
Cómo se mide el sueño de una araña
El método se basa en vídeo de alta resolución y pruebas de comportamiento. Según la nota de prensa:

- Cada araña se colocaba en una placa de plástico de 12 centímetros de diámetro y se observaba con distintas condiciones de luz.
- Unas cámaras de infrarrojos las grabaron durante varios días y noches. Así captaron las posturas de descanso, los periodos de reposo tranquilo y los episodios de movimiento similares al REM.
- Para distinguir el sueño de la mera inactividad, los investigadores usaron estímulos sonoros y midieron cuánto tardaban las arañas en reaccionar. En los animales que duermen, el umbral para despertar sube. Encontrar un sonido que provocara respuestas fiables fue uno de los retos, porque las arañas perciben el entorno de forma muy distinta a nosotros.
- También las privaron de sueño para comprobar si después aparecía un «rebote», es decir, si dormían más para compensar. Es uno de los criterios clásicos para hablar de sueño regulado y no de simple pausa.
Con esas piezas, el equipo describe dos estados de sueño diferenciados. Uno es de reposo tranquilo. El otro, parecido al REM, está marcado por movimientos oculares y pequeños espasmos musculares. La universidad lo presenta como la primera confirmación experimental completa de que las arañas tienen un sueño auténtico y regulado.
No es la primera pista. En 2022, un trabajo en el que también participaba Daniela Rößler ya había detectado movimientos periódicos de la retina durante el reposo nocturno en otra araña saltadora, Evarcha arcuata. Las crías de esa especie tienen el cuerpo casi transparente y deja ver el interior de sus ojos. El nuevo estudio da un paso más: no se limita a esos movimientos, sino que comprueba con experimentos los rasgos que definen el sueño.
Lo que el estudio no puede decir
El titular de la pregunta, «¿sueñan las arañas?», tiene trampa, y los propios autores lo reconocen. La principal limitación es que no se ha medido la actividad cerebral. En humanos y en otros vertebrados, el sueño REM se identifica con registros eléctricos del cerebro. Aquí todo se basa en el comportamiento documentado en vídeo. Por eso los investigadores tampoco dan por hecho que los movimientos oculares y los espasmos de la araña equivalgan a los procesos del REM humano.

Y, sobre todo, ver movimientos parecidos al REM no demuestra que haya sueños. El equipo lo deja claro: identificar esa fase no establece si las arañas sueñan. Saber si hay algo parecido a una experiencia interna durante ese estado queda, de momento, fuera del alcance de la ciencia.
Hay otros detalles que la nota de prensa no recoge, como el número de ejemplares estudiados, la duración de cada fase o el resultado concreto del rebote tras la privación de sueño. Habrá que consultar el artículo completo para valorar la solidez de cada conclusión.
Por qué importa
Si una araña, con un sistema nervioso muy distinto y mucho más pequeño que el nuestro, tiene un sueño en dos fases, es posible que esta forma de descanso sea más antigua o más universal de lo que se pensaba. También puede que haya aparecido varias veces de forma independiente en linajes que necesitan procesar mucha información, como la visual. En cualquiera de los dos casos, el estudio obliga a replantear qué es exactamente el sueño y para qué sirve. Además, abre la puerta a investigar sus funciones en animales que hasta hace poco ni siquiera se consideraban candidatos a dormir.
- Do spiders dream? Scientists just found a surprising clue — ScienceDaily (nota de prensa de la Universidad de Bonn)
- Behavioral evidence for two-stage sleep in spiders (Geiger, Capelle, Rosentreter, Herberstein, Bahl, De Agrò, Klein y Rößler; PNAS, 2026, 123(45)) — Proceedings of the National Academy of Sciences
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