EDICIÓN Nº 009 · Miércoles 23 sep 2026
Ciencia

Las primeras galaxias eran grumos: un modelo explica por qué

Un trabajo teórico en arXiv reconstruye con lápiz y papel cómo nacen, crecen y se disuelven los cúmulos estelares que el James Webb ve en las galaxias más antiguas.

Redacción2026-09-17JWST · galaxias · astrofísica · reionización · arXiv
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Foto: NASA, ESA, CSA, and STScI · Public domain · Wikimedia Commons · realzada con IA
By the Dozen: NASA's James Webb Space Telescope Mirrors
Foto: NASA (dominio público)

Cuando el telescopio espacial James Webb (JWST) apunta a las galaxias de la Época de Reionización —las que existían cuando el universo era un bebé— no encuentra discos suaves y ordenados como los de las espirales actuales. Encuentra grumos: concentraciones compactas de estrellas, repartidas por el cuerpo de la galaxia, que abarcan más de dos órdenes de magnitud tanto en masa como en tamaño. La pregunta que lleva años en el aire es si esos grumos son un capricho de la resolución del telescopio o una propiedad real de cómo se ensamblan las primeras galaxias.

Un trabajo enviado al repositorio arXiv (identificador 2609.17667, sección astro-ph, acceso abierto) propone un marco analítico que conecta las propiedades globales de un disco galáctico de alto desplazamiento al rojo con la formación, la evolución dinámica y la visibilidad de esos grumos. Lo interesante del planteamiento es que no tira de una simulación numérica gigantesca: parte de física conocida y llega a relaciones que se pueden comparar directamente con lo observado.

De la inestabilidad de Toomre a un espectro de masas

El punto de partida es la inestabilidad de Toomre, el criterio clásico que dice cuándo un disco de gas y estrellas deja de ser estable frente a su propia gravedad y empieza a fragmentarse. A partir de ahí, el trabajo deriva relaciones analíticas entre masa y tamaño de los grumos y entre densidad superficial y tamaño. Y da un paso que, según el propio texto, no se había dado antes: obtener el espectro intrínseco de masas de los grumos integrando sobre toda la rama inestable de la relación de dispersión, en lugar de quedarse con una única escala característica.

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Foto: NASA, ESA, CSA, M. Zamani (ESA/Webb) · Public domain · Wikimedia Commons

Los resultados encajan con lo que ve el JWST cuando las dispersiones de velocidad turbulenta del disco están entre unos 10 y 80 km/s. Dónde cae cada grumo a lo largo de la relación masa-tamaño depende de lo compacto que sea el disco que lo ha parido. El espectro intrínseco se extiende casi dos décadas en masa, entre unas 300.000 y 20 millones de masas solares aproximadamente (en notación del artículo, 5,5 ≲ log(M/M☉) ≲ 7,3).

  • Fricción dinámica del gas: transforma ese espectro inicial y suprime la cola de masas altas, con un tiempo característico que escala como el inverso de la masa del grumo.
  • Resultado observable: tras aplicar ese efecto, la pendiente de la función de masas reproduce la observada, dN/dM ∝ M-1,89.

Lo que el modelo no cubre

Conviene bajar las expectativas donde toca. Es un marco analítico, no una simulación cosmológica: gana en transparencia física lo que pierde en detalle. Trabaja con discos idealizados y con parámetros globales, así que no describe la geometría concreta de ninguna galaxia observada. Además, se trata de un manuscrito de arXiv: está disponible en abierto, pero el resumen público no permite afirmar que haya superado ya la revisión por pares. Este texto es un resumen propio del contenido divulgado, no una traducción del artículo.

JWST Advanced Deep Extragalactic Survey (JADES) (01GKT0RRJBP5ZMJRMCQNPT8SXP)
Foto: IMAGE: NASA, ESA, CSA, M. Zamani (ESA/Webb) SCIENCE: Brant R · Public domain · Wikimedia Commons

Por qué importa

Si los grumos no son un artefacto sino el modo natural en que se fragmenta un disco joven y turbulento, cambian las reglas del juego: la formación estelar en el universo temprano no sería un proceso difuso y suave, sino una cadena de episodios locales e intensos. Eso afecta a cómo interpretamos los brillos que mide el JWST, a cuánta masa estelar atribuimos a esas galaxias y a cómo escapó la radiación que reionizó el cosmos. Y lo hace con herramientas analíticas que cualquiera puede auditar línea a línea, algo cada vez más valioso en una disciplina dominada por simulaciones opacas.

By the Dozen: NASA's James Webb Space Telescope Mirrors
Foto: NASA (dominio público)
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