Nueve de cada diez usuarios de VMware buscan alternativa por el precio de las licencias
Una encuesta a 269 organizaciones dice que el encarecimiento de las licencias empuja a casi todas a mirar fuera. Cambiar de plataforma de virtualización, sin embargo, cuesta lo suyo.

Pocas piezas de software son tan invisibles y tan importantes como las que permiten que un servidor físico funcione como si fuera muchos. Sobre ellas corren la intranet de una empresa, el programa de nóminas o la base de datos de un hospital. Por eso llama la atención una encuesta que recoge Ars Technica: el 90 % de las organizaciones que usan VMware, una de las plataformas de virtualización más extendidas del mundo empresarial, dice estar estudiando alternativas. El motivo principal es que las licencias cuestan bastante más que antes.
El estudio lo hizo Unisphere Research junto a Rimini Street. Preguntó a 269 directivos y técnicos, todos usuarios actuales de VMware, entre diciembre de 2025 y febrero de 2026. Antes de ir a las cifras conviene explicar qué está en juego.
Qué es eso de virtualizar y por qué importa tanto
Un hipervisor es una capa de software que reparte los recursos de un servidor (procesador, memoria, disco y red) entre varias «máquinas virtuales». Cada una cree tener su propio ordenador, con su sistema operativo y sus programas, aunque todas compartan el mismo hierro. Así se aprovecha mucho mejor el hardware y se puede mover una máquina de un servidor a otro sin apagarla, hacer copias de seguridad completas o recuperar un sistema caído en minutos.

Durante años, VMware fue casi sinónimo de virtualización en los centros de datos. Cuando Broadcom compró la compañía, cambió su forma de vender. En vez de licencias perpetuas, que se pagaban una vez y se podían usar indefinidamente, pasó a ofrecer suscripciones y paquetes más grandes. Según la encuesta, al 54 % de los participantes le ha pesado especialmente que se retirara el soporte a quienes tenían licencias perpetuas. Ars Technica también recoge casos de clientes que hablan de subidas de entre el 100 % y el 300 %, y alguno que llega al 1.000 %.
Lo que dicen los números
Estas son las cifras principales del informe:

- 90 % está valorando alternativas por el aumento del coste de las licencias.
- 73 % pone el ahorro como prioridad.
- 60 % se plantea una estrategia con varios hipervisores, es decir, no depender de un único proveedor.
- 47 % prefiere combinar máquinas virtuales con contenedores, una forma más ligera de empaquetar aplicaciones.
- 48 % no piensa llevar sus sistemas a VMware Cloud Foundation, el paquete que la compañía promociona ahora.
Que el 90 % lo esté considerando no significa que el 90 % se vaya a marchar. Una cosa es explorar opciones y otra muy distinta migrar cientos de máquinas en producción. Según el resumen de Ars Technica, las empresas quieren cambiar para
«reducir el riesgo y evitar interrupciones innecesarias»
y esa cautela se nota en los obstáculos que mencionan.
La letra pequeña: mudarse no es gratis
El mayor freno es la complejidad operativa, que cita el 40 % de los encuestados. Le siguen el lío de gestionar varios proveedores a la vez (38 %), el aumento de la superficie de ataque al tener un entorno más heterogéneo (37 %) y la falta de formación de los equipos (otro 37 %). Dicho de forma sencilla, cada plataforma tiene sus herramientas, sus copias de seguridad, su forma de monitorizar y sus fallos típicos. Pasar de una a otra implica reaprender todo eso, probar que las aplicaciones críticas siguen funcionando y, en muchos casos, convivir durante meses con dos sistemas en paralelo.

Hay otro detalle importante a la hora de leer el estudio. Rimini Street vende soporte de terceros para software empresarial, también para VMware. No es raro, entonces, que una de las conclusiones sea que el 66 % de los encuestados ya usa o se plantea usar soporte externo. El dato puede ser correcto, pero el lector debe saber quién ha encargado la encuesta. Tampoco se detalla el reparto por países ni por tamaño de empresa, y 269 respuestas son una muestra modesta para un mercado mundial.
En resumen, para una empresa el dilema no está entre «quedarse» o «irse». Las opciones son pagar más y seguir igual, renegociar, mantener lo que hay con soporte alternativo o empezar una migración por fases, normalmente con los sistemas menos críticos primero. Cada camino tiene costes, unos visibles en la factura y otros escondidos en horas de trabajo y riesgo.
Por qué importa
Aunque nunca hayas oído hablar de un hipervisor, es muy probable que alguno de los servicios que usas a diario funcione encima de uno. Cuando la base tecnológica de miles de empresas encarece de golpe, el golpe acaba notándose en presupuestos, en proyectos que se retrasan y en decisiones de infraestructura que durarán una década. La encuesta deja una lección que sirve más allá de este caso: depender de un solo proveedor es cómodo hasta que cambian las reglas, y salir de esa dependencia rara vez es rápido o barato.
- Licensing costs driving 90 percent of VMware users to explore options: Survey — Ars Technica
- New Global Survey Finds Majority of VMware Users Are Choosing Alternative Paths for Cost Control, Roadmap Flexibility and Better Support — Business Wire (vía FinancialContent)
- Nine in 10 VMware users consider alternatives, survey suggests — Computing
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